« Estrategias de actividades del curso de moral »

Valores normas y dilemas morales

Primera parte : la teoría

 

 

 

 

 

 

Educador : Michel BASTIEN

 

Inspector de cursos de moral

Enseñanza de la Comunidad francesa - Bélgica

 

Responsable de enseñanza
Universidades de Mons y Bruselas

 

 

 

 

 

 

 

 

   

Primera conferencia

 

I.                   EXPONER EL PROBLEMA EN SU GENERALIDAD

 

 

1.      El mundo de los valores.

 

Desde hace algunos años, al costado de las rutas, en las revistas, en la televisión, la gran mayoría de las publicidades, muestran en grande, valores que les ayudan a vender sus productos : Valores tales como, amor, vitalidad, belleza, salud, harmonía ; sirven de anzuelos destinados a la clientela potencial.

Los bancos, las compañias de seguro han seguido inmediatamente el mismo paso : sus palabras maestras son ; fidelidad, seguridad, bienestar y riqueza.

Los partidos políticos, los sindicatos y las iglesias no se quedan atrás : solidaridad, justicia, trabajo, equidad, libertad, igualdad fraternidad, respeto, constituyen sus slogans ineludibles.

Con el mundo económico todo se complica aún más : valores monetarios, valores mercantiles, valores de la bolsa nos introducen en otra dimensión, la de la mundialización de la economia.

 

En esta breve muestra encontramos diferentes categorías de valores :

 

 

El quid del enunciado de estas diversas categorías es de saber ; porqué no figura la categoría de los valores morales cómo categoría específica ? . La razón es simple : la moral no constituye un dominio aparte, distinto, separado. Que nos encontremos en el dominio económico, social o cultural, cada una de nuestras acciones puede analisarse desde un punto de vista moral. Todo valor es de hecho un valor moral cuando se concretiza en preferencia de una acción.

En el dominio de los valores jurídicos, el hecho de emitir un juicio equitable constituye una exigencia de la consciencia moral.

En el dominio de los valores sociales, la necesidad de la solidaridad también constituye una exigencia moral.

 

Cuando Bélgica deside vender armas a Nepal, ante los ojos de los trabajadores contratados por la Fabrica Nacional que produce estas armas ; la necesidad económica, que es esencial, enseguida es evaluada en nombre de los derechos del Hombre.

Este breve analisis despeja ya dos líneas fundamentales que nuestro analisis deberá considerar :

 

§         Dificilmente podemos imaginar un ser humano carente de valores. Al contrario, el ser humano parece recurrir a una gran cantidad de valores, aunque no les atribuya una igual importancia a cada uno de ellos. Todo ocurre como si cada uno de nosotros construyera una jerarquía, una pirámide de valores,  que además evoluciona constantemente a lo largo de nuestra vida, en funcion de ; la evolución personal, de las relaciones personales, de los acontecimientos que nos labran como individuos.

 

§         Sin embargo, frente a los problemas morales que se plantean a los individuos, a los grupos y a las sociedades, debemos abrir un espacio de analisis que permita la confontación de valores (respeto de la vida, paz) y de normas (respeto de las leyes y principios jurídicos erigidos por toda sociedad democrática).

 

2.      La noción de valor.

 

« La noción de valor es muy difícil de precisar con rigurosidad, porque a menudo esta palabra representa un concepto variable, Un pasaje del hecho al derecho, de lo deseado a lo deseable ».1

 

Pour André Lalande, el concepto valor expresa « el caracter de las cosas , que consiste en que ellas sean mas o menos estimadas por un individuo, o mas comunmente, por un grupo determinado de individuos ».2

En oposición a lo que es, a los hechos, el valor designa « lo que debería ser, lo que se debería promover, y que es objeto de una actitud de adhesión o de rechazo »3 . El filósofo Louis Lavelle (1883 – 1951) explica así la nocion de valor :

 

« Se puede decir que la palabra valor se explica en todo aquello que tiene que ver con una ruptura de la indiferencia o de la desigualdad entre las cosas ; en todo aquello en que una de estas cosas debe ser situada primero o después de otra, en todo aquello en que es juzgada superior y merece  ser preferida . Allí está la noción que es objeto de una experiencia común. Nosotros la encontramos en la oposición que establecemos entre lo importante y lo accesorio, lo principal y lo secundario, lo significativo y lo insignificante, lo esencial y lo accidental, lo justificable  y lo injustificable »4  

 

Así, en un sentido muy general, ante todo, los valores testimonian las preferencias de los individuos. Los valores indican aquello que cada uno considera un bien a realizar ; expresan nuestras aspiraciones tanto individuales como colectivas.

Exemples :

§         Preferimos vivir en paz que en guerra

§         Preferimos estar en buena salud que enfermos

§         Preferimos vivir en un medio ambiente sano y agradable antes que en un medio ambiente insalubre

§         Preferimos tener una identidad que ser sin papeles.

Cuando estos valores se quedan en estado de deseo, de simples preferencias, su enfluencia en nuestra vida personal es limitada. A menudo, ellos no son mas que un reflejo de valores convencionales que circulan en nuestro medio social (familiar, laboral). Con frecuencia afirmamos la importancia de la salud sin que ello se traduzca en actos concretos para mejorar la propia salud o, para sensibilisar a los demás de la importancia de este valor (parar de fumar, de consumir alcohol). Aquí, nos encontramos al nivel de un valor proclamado.

 

 

 

 

En un sentido mas preciso, mas fundamental, los valores testimonian de la voluntad de transformar la realidad, de cambian el orden de las cosas con el fin de orientar hacia el desarrollo del ser humano y su felicidad (libertad, igualdad, fraternidad). Entonces, los valores determinan un cierto deber y exigen un cierto compromiso, en la medida en que ellos son auténticos, es decir, verdaderamente asumidos y justificados por cada individuo. Nos encontramos aquí, en el nivel de los valores de la vida .

 

Louis Lavelle señalaba « el valor consiste en esta disposición interior por la cual nos implicamos cada vez enteramente, apartando tanto las invitaciones que nos dividen y los obstáculos que nos oponen ».

 Si pensamos que la libertad, la igualdad, la fraternidad son valores importantes para nosotros mismos y para la sociedad, y no simples preferencias personales, entonces nos implicaremos, lucharemos, eventualmente asumiremos riesgos, posiblemente entraremos en resistencia para que estos valores triunfen y aseguren el paso de una sociedad totalitaria a una sociedad democrática.

 

En este sentido los finalidades, objetivos a alcanzar. Ellos labran verdaderamente nuestra existencia y hacen de nosotros, actores, militantes, ciudadanos responsables y activos. Nosotros decidimos militar por los derechos del Humanos, nos hacemos miembros activos de Amnety International. Pensamos defender la vida de las ballenas, de los osos polares. Podemos luchar contra tal o tal tipo de industria, defender tal proyecto de sociedad, tal programa de acción, o mas modestamente tomar desiciones de tipo existencial. Es en estos niveles que los valores adquieren toda su significación.

 

En conclusión sobre este punto, Werakoon nos propone una definición muy interesante del valor :

            « Cada uno tiene sus propios valores ; un conjunto de principios o de creéncias edificadas por nosotros mismos y que nos sirven de línea de conducta en la toma de desición concerniente  a lo que nos hace  placer, dela manera de cómo actuamos y de la manera de cómo  deseamos vivir.

Los valores nos ayudan a formar nuestra propia percepción de bien y de mal y infliencian nuestra manera de pensar, nuestros sentimientos y acciones. Por ejemplo, podría ser que una persona estime que la seguridad económica es la cosa mas importante en la vida o que la amabilidad es la qualidad mas preciosa que puede poseer un amigo. Otra persona podría estimar que el amor y la afección son mas importante que el dinero y que la lealtad es el elemento crucial de la amistad. Las dos personas tienen valores, aunque ellas tengan prioridades diferentes, entonces, buscar la comprension y aceptar que las personas tienen valores diferentes,  facilita las relaciones con el prójimo.

Los valores se refieren virtualmente a todos los aspectos de la vida, reflejando creéncias y actitudes en relacion a innumerables cosas, como la familia, la religión, la política, el amor, la sexualidad, el matrimonio, la amistad, la autoridad, el trabajo, la muerte el dinero, las aspiraciones, la distracción  y nosotros mismos.

 

Nuestros valores se desarrollan bajo la influencia de toda una variedad de factores : por ejemplo, las personas que conocemos y nuestra opinión sobre ellas, la cultura, la religión, las costumbres y las leyes de la sociedad, nuestras experiencias personales y aquellas de los otros.

 

A veces aceptamos nuestros valores sin que ellos sean puestos en duda por los otros, padres, jefes religiosos, profesores, amigos o personas que admiramos y respetamos. Sin embargo, es importante que estemos conscientes de nuestros valores y comprendamos porqué tenemos tales valores ; reconociéndolos y evaluándolos, reafirmándolos y eligiéndolos libremente, nos sentiremos mejores conociendo nuestra propia personalidad y tomando las desiciones con las cuales estamos satisfechos.

 

A veces nuestros valores entran en conflicto : por ejemplo, si una persona a quien respetamos nos pide hacer algo que, en nuestra opinión, está mal, es probable que se produzca una fricción entre nuestra percepción del bién y nuestro sentimiento de lealtad. Es entonces necesario determinar los valores mas importantes para nosotros y la conducta a adoptar, con el fin de sentirse lo mas a gusto 1

 

 

  1. De dónde provienen nuestros valores ? De qué sirven ellos ?

 

La fuente de los valores

 

Si no se puede imaginar un ser humano sin valores, debemos hacernos la pregunta : de dónde provienen los valores ?

Parece evidente que nuestros valores esenciales, los mas anclados en nosotros, provienen de nuestro medio familiar. Algunos expresan las necesidades fundamentales del organismo, presentes desde el nacimiento. Pareciera ser que los primeros valores que orientan  los gestos y las acciones de los niños son ; la búsqueda de placer y de seguridad física y  afectiva.

Nuestra entrada en el mundo escolar, desde el Jardin Infantil a la Universidad nos ha dado la posibilidad de confrontar nuestro sistema de valores iniciales con los de muchas otras personas, muchas otras familias, muchos otros grupos sociales y culturales. Podríamos también evocar los encuentros que han marcado nuestra vida : tal persona nos abrió el espíritu, marcó nuestra personalidad y nos empujó a reorganizar nuestro campo de valores.

Los valores adquiridos a través de nuestra pequeña infancia son de hecho « valores operativos » los cuales, señala Carl Rogers, no implican ninguna actividad cognitiva o conceptual.

Gran parte de los otros valores parecen mas ligados al desarrollo ulterior del ser humano. Es por eso que nuestros valores evolucionan a lo largo de toda nuestra vida. La familia, la escuela, los amigos, nuestro medio social y cultural, los medios de comunicación : en conjunto juegan un rol importante y complejo en la adquisición de valores.

 

Esta extensión reorganizadora de nuestro campo de valores es la propia de todo sistema educativo abierto. El problema es saber si estos valores trasmitidos por la sociedad convienen a todos los individuos, y a nuestra persona en particular.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

           

Los valores y sus funciones.

 

La primera función : la socialización

           

            Los valores permiten al ser humano, ante todo, socializarce ; es decir, aprender a vivir con sus semejantes. Es la posición de Emile Durkheim (1858-1917).

El respeto, la tolerancia, la solidaridad, la cooperación, todas las exigencias de la vida en común, constituyen los tantos elementos de base del aprendizaje de la vida en común.

En las sociedades democráticas, abiertas, tolerantes, el pluralismo y la heterogeneidad de valores se instala, lo que permite el sugimiento, de valores diferentes e incluso opuestos a aquellos que privilegia la mayoría ; al margen de valores dominantes que constituyen el lien social por excelencia,

 

Es el ejemplo tipo de una sociedad que permite y proteje  a través de su sistema legislativo, el casamiento entre homosexuales y les permite la adopción de niños. He aquí un ajemplo, que sin lugar a dudas, los hará reccionar diferentemente. Sin dudas, muy violentamente en lo mas profundo de Ustedes mismos ; puesto que, mas allá de nuestros procesos de racionalización, este hecho toca, nuestro sistema de valores los mas íntimos.

 

Esto, a veces produce problemas en el seno de nuestras escuelas, particularmente en los barrios con fuerte dimensión multicultural. Los valores de los diferentes agentes de la socialización que son los padres y los educadores, no son necesariamente los mismos.  Ellos son aveces antagónicos y pueden entrar en conflicto. De ahí la importancia de tener un proyecto de establecimiento basado en valores claramente identificados, explícitos y que, a falta de obtener la adhesión de todos, puedan ser objeto de un debate público y argumentado.

 

En tales sociedades, si los procesos de resolución pacífica de los conflictos están bien controlados, el individuo podrá entonces aprender a definir libremente sus propios valores.

 

Por el contrario, en ciertas sociedades, la socialización es tan fuerte que los valores oficiales son impuestos a los individuos. Esas sociedades se atribuyen por vocación identificar, dominar, controlar, manipular, gestionar, reducir nuestro campo de valores. Esto es lo propio de toda sociedad intolerante, de todo sistema educativo cerrado. Entramos aquí en el mundo estrecho de los totalitarismos, sean ellos políticos, económicos, culturales o religiosos. Su funcionamiento impone al individuo de adherir totalmente y sin reserva a los valores  preconizados por los grupos o las instituciones dominates. Se trata de sistemas en los cuales es difícil vivir de valores diferente a los valores admitidos por el poder establecido. La intolerancia implica una policía de valores que nivela las diferencias y controla las veleidades de la disidencia. En este sentido el ejemplo de las sectas y de los fundamentalismos es particularmente significativo.

 

Esta tensión entre sociedades cerradas, homogéneas y sociedades abiertas, heterogéneas muestra que si una sociedad abierta permite la transmision de valores diferentes, contradictorios y a veces antagónicos ; ella asegura mas dificilmente el proceso de socialización del individuo, lo que representa un riesgo de fragilizar un plan de cohesión social (desde donde la eclosión de movimientos disidentes, a veces violentos, anti IVG, anti OGM, anti fasy-food, …)

 

 

 

Una sociedad cerrada, evidentemente controla mas facilmente el proceso de socialización, esto aumenta su cohesión, pero no permite a los individuos de adherir a valores no certificados por el poder establecido. Esto genera un problema complejo, especialmente para los educadores : 

?El cómo gestionar el problema con el objetivo de alcanzar el equilibrio entre la cohesión social y el respeto de las diferencias individuales ?

 

            La segunda función : darle sentido a la vida

 

            Sobre la base de la clarificación de mis valores  voy a poder efectivamente darme un proyecto de vida autónoma y coherente. Es a esta problemática que trata de responder el módulo 6.2 del programa de cursos de moral laica de la Comunidad francesa de Bélgica  « Qué sentido deseo yo darle a mi vida ».

            La gran parte de nuestras acciones solo cobran sentido en relación con el objetivo que perseguimos. Y este objetivo lo elegimos porque le acordamos un cierto valor. Yo puedo desidir ser miembro de un partido político para tener mas posibilidades de obtener un empleo. En este caso mi adhesión al partido se tiñe de oportunismo. Yo instrumentalizo las estructuras de un partido político con fines materiales sin adherir verdaderamente a sus valores y sus objetivos. Al revés, yo puedo adherir a un partido políco y compartir verdaderamente a sus valores y objetivos : yo me transformo entonces en militante activo. Ese militantismo adquiere un sentido verdadero para mi.        

 

Asi, la elección de los valores es entonces la preferencia del sentido que deseamos darle a nuestra existencia, preferencia que por cierto nunca es definitiva, puesto que estamos en constante evolución.

 

En conclusión :

El examen de las fuentes y de las funciones de los valores nos conduce a la conclusión siguiente : A través de sus valores, el ser humano refleja su medio social y a la vez elige sus proyectos, determina el sentido de sus acciones. El puede usar los valores que recibe de su medio para construir sus objetivos, el puede tambien reformular estos valores, adaptarlos a su personalidad, o aún remplazarlos por otros mas afines a sus aspiraciones.

           

En el curso de nuestro análisis no escaparemmos a una cuestion temible : siendo evidente que hombres como Gandhi ou Martin Luther King han actuado en funcion de valores altamente humanistas, valores que han contribuído ampliamente a expandirse en torno a ellos, ; ? qué pensar de los « valores » que han inspirado a Hitler o todo otro verdugo y torturador ?  ?La violencia, el odio, el miedo constituirán valores « negativos » en la medida en que ellos representan, « patrones » de vida, referencias que orientan nuestra preferencia ?;    tanto como los valores que yo califico por el momento « positivos ». ? En este caso, podemos también hablar de valores ?. Es aquí que la confrontación entre normas y valores nos aportará una vez mas una respuesta esencial a esta temible cuestión. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3.- Los juicios de valor.

 

Cuando estamos confrontados a un dilema moral, efectuamos una elección de valores juzgando que tal valor es preferible a otro. El juicio de valor  « es el arte de discernir en las circunstancias concretas de la vida, lo que conviene pensar o hacer »7

 

Si deseamos justificar la legitimidad de nuestras posiciones y nuestras opciones, debemos justificar o motivar nuestros juicios de valores, « porque lo que conviene pensar o hacer » no siempre hace la unanimidad. Es la razon por la cual deseamos justificar un juicio de valores, generalmente tenemos el recurso de una figura de autoridad.

 

La religión.

 

La religión representa una autoridad que establece que tales cosas son buenas y tales otras son malas. Si esta autoridad se afirma y percibe como infalible, entonces todos los dilemas morales están resueltos ; no nos queda mas que seguir sus afirmaciones dogmáticas. Asi alguien puede justificar la opinion que dice que el robo es inmoral citando un pasaje de la Biblia, y estar convencido de haber demostrado el bien-fundado de su juicio de valores.

Sin embargo, este tipo de justificación no puede ser convincente que delante personas que comparten  las mismas creéncias y las mismas referencias. Es evidente que este tipo de referencias no va a convencer a un ateo o a un budista. De la misma manera un musulman tendrá a bien citarme el Corán para justificar la idea de que yo no debería beber alcohol. Este argumento no tiene peso que entre otros musulmanes.

Toda tentativa de justificación de juicios de valores que se apoyan en la religión tienen un alcance limitado porque todos los seres humanos tienen visiones divergentes en materia religiosa, salvo en lo que mas arriba hemos llamado la sociedades cerradas ; donde el poder religioso impone su visión dogmática a la sociedad entera. 

 

La opinión pública.

 

            Un segundo tipo de justificación consiste en apoyarse en la opinión de la mayoría de sus conciudadanos. Un partidario de la pena de muerte podría justificar su posición afirmando que la mayoría de la población piensa como él, en particular por los crímenes cometidos en los niños.

           

Este tipo de razonamiento conduce a absurdidades. Si en un país determinado, la mayoría piensa que la pena de muerte es moralmente justificada, pero en el mismo momento la mayoría de los habitantes de una provincia de ese país piensa que la pena de muerte no es moralmente justificada ; estamos ante un problema de coherencia. Habría entonces que admitir que dos juicios de valores contradictorios son válidos  los dos en el mismo momento y en dos lugares diferentes. 

De la misma manera, la lucha de las mujeres por la obtención del derecho a voto, no hacía la mayoría en los años 40, pero hoy está adquirido en las sociedades democráticas, via un amplio cambio de opinión. ? Lo que no era justificable hace 60 años, sería entonces justificable hoy ? ? La reivindicación de las mujeres era entonces inmoral hace 60 años ?

?Qué decir del uso de la « burka »  por las mujeres afaganas ? ? Moralmente justificable allá ? Insoportable aquí ?

?Toda proposición de reforma de nuestras actitudes, de nuestras costumbres, de nuestra legislación, que no recibiera el consentimiento de la mayoría, por este hecho, se transformaría en inmoral ? Esta fué la acusación de inmoralidad, que fué proclamada por largo tiempo, en Bélgica, de parte de la iglesia católica para condenar el divorcio y el avorto, cuando las proposiciones de leyes que han conducido a la despenalisación de estas dos practicas han sido introducidas por hombres y mujeres reconocidos por su alta moralidad y por su alto concepto de la vida pública.

Entonces, si la opinión pública es nuestro criterio de justificación, ningun cambio es moralmente justificado en tanto que no sea asumido por la mayoría. Toda proposición de reforma que no haga consenso de hecho se transforma en inmoral. Esto es un absurdo. El progreso no es posible mas que una sociedad abierta que acepte la crítica y que se abra al debate político.

 

Nuestros sentimientos y nuestros gustos.

 

A falta de poder justificar sus juicios de valores apoyándose sobre una autoridad exterior (la religion, la opinion pública), la persona concernida tendrá tendencia a recurrir a algo que le es propio : sus sentimientos y sus gustos.

           

            Pero, ellos varían de un individuo al otro, afirmar que ellos pueden servir de referencia para constituir una ética, conduciría a decir que la ética no tiene fundamentos estables y válidos para todos. Estamos aquí confrontados a una forma de individualismo exacerbado que desearía que la persona justifique sus actos por sus concepciones personales. El violador podría justificar su acto por el placer que sintió con su cometido. La sanción de crímenes y delitos encontrarían su legitimidad en la consciencia de cada uno. La justicia se transformaría entonces en arbitraria y cada uno podría sentirse autoridad sin mas, para hacer justicia.

 

Esta forma de individualismo se encuentra actualmente en muchos jóvenes que, en el marco de los cursos de moral, justifican sus concepciones a través de la frase perentoria : « son mis valores », despues de haber expresado, por ejemplo, concepciones extremadamente estrechas sobre el rol de la mujer en la familia y la sociedad.

Esta actitud es además reforzada por emisiones de televisión en las cuales el título es :  « es mi preferencia » o «  es mi vida ». El adagio popular «  los gustos y los colores no se discuten » es entonces utilizado para justificar, en el plano ético, innumerables comportamientos individuales.

 

La consciencia.

Existe en Bélgica el célebre caso de « objeción de consciencia real (de rey) ». El Rey  Baudouin  1er  (Balduino primero), al margen del respeto a la constitución, en nombre de sus conviciones personales, se negó a ratificar la ley que despenaliza el avorto. Se declaró en imposibilidad de reinar durante 24 horas, dejando al Consejo de Ministros la responsabilidad de ratificar la ley. La consciecia personal toma aquí la iniciativa sobre el respeto del bien común, la emancipación de un parlamento democraticamente elegido. 

 

Este ejemplo muestra bién que la consciencia es también una « autoridad » sobre la cual tratamos de apoyar nuestros juicios de valores. A primera vista, afirmar  “ yo he actuado en función de mi consciencia”  es perfectamente legítimo. Aquel que hace justicia por si mismo declara haber actuado en consciencia. De otra parte, no hay que olvidar que los seres humanos han cometido las peores atrocidades en perfecto acuerdo con su consciencia, de manera que si la consciencia probara una justificación válida, estaríamos obligados a aprobar esas atrocidades. Es suficiente de releer los minutos del proceso de Nurenberg para darse cuenta que los dignatarios del régimen nazi declaran haber actuado según su consciencia. 

 

En realidad nuestra consciencia es a menudo el reflejo del medio en el cual hemos sido educados. En tal sociedad, tal individuo sufrirá problemas de consciencia si desarrolla simultaneamente relaciones íntimas con varias mujeres ; otro individuo no tendrá ningun problema de consciencia porque su sociedad considera la poligamia como un hecho perfectamente aceptado. Para la mayoría de las personas, la consciencia es entonces, en lo que respecta a conducta,  el producto de la opinión predominante de una sociedad. Un terrorista matará personas inocentes, sin tener el mas mínimo problema de consciencia  porque este tipo de comportamiento es altamente estimado en su entorno social, económico y cultural. El telespectador, que vive al otro lado del mundo, juzgará este acto perfectamente inmundo e inmoral.  De nuevo la opinión pública, que influencia ampliamente nuestra consciencia moral individual, no puede ser considerada como un criterio de justificación de valores.

 

Sin embargo, existen casos donde la consciencia de los individuos tiene derecho a un respeto evidente. En este caso nos encontramos a un nivel de moralidad elevada dónde lo que dicta la consciencia no es el simple reflejo de la sociedad, sinó el resultado de una reflexión madura. Fue el caso en Bélgica con los objetores de consciencia que basaban su  argumento  sobre su voluntad de no querer aprender a matar, o el caso de médicos que practicaban ilegalmente el avorto, con argumentos al apoyo : se trataba de mujeres en situación de desamparo moral. En estos casos, las personas, mas que decir que actuaron según sus consciencias, harán parte de su reflexión argumentada la cual los condujo a tal o cual posición. Entramos aquí en la esfera de la racionalidad.

 

La razón.

 

            La religión la opinión pública, los sentimientos y los gustos, incluso la consciencia son autoridades subjetivas, relativas o parciales. Por lo tanto ellas no pueden servir de fundamento válido y satisfactorio a nuestros juicios de valores. 

Las creéncias religiosas son múltiples e incompatibles, la opinión pública es relativa a una época y a una sociedad dada, y los sentimientos son, mas que otra justificación, subjetivos caprichosos e inestables. En cuanto a la consciencia, bien que ella posée en muchos casos un crácter mas válido, ella es generalmente el reflejo de la opinión pública. Todas estas « autoridades » de otra parte tienen un carácter dogmático : porque ellas son subjetivas y parciales, ellas no pueden ser puestas en cuestión e impiden el diálogo. Queda la razón como fundamento posible de nuestros juicios de valores.

 

?Porqué la razón puede ella constituir una autoridad válida para los juicios de valores ?. Porque ella nos permite salir de nuestra subjetividad, de distanciarnos de la opinión pública y de los dogmas religiosos. Ella nos permite de motivar y de argumentar nuestras preferencias, de fundarlas sobre conocimientos, sobre hechos observables y verificables, porque ella se basa en un método de trabajo basado en el libre examen de los hechos, porque ella está enraizada en una tradición filosófica que,  desde Montaigne y Descartes hace la razón, por la práctica de la duda, ella misma se pone sistemáticamente en cuetión. 

 

 

 

 

            De esta manera un debate contradictorio sobre la pena de muerte puede apoyarse en argumentos diferentes :

 

Queda una interrogante sobre la cual volveremos : ?La razón posée realmente el caracter universal que la tradición filosófica occidental le atribuye ordinariamente ? Esta afirmación es importante puesto que ella nos induce a pensar, particularmente con Emmanuel Kant y sus imperativos categóricos, que la razón no varía considerablemente de un individuo al otro y que el sentido común es la cosa del mundo la mas dividida. Por lo tanto la razón sería una autoridad común a todos los seres humanos. Ella tendría un caracter universal y su producción, en el dominio ético, en materia de valores, tendría por lo tanto un carácter universal. Ulteriormente volveremos a tratar esta convicción relativizada con fuerza en los trabajos de Jürgen Habermas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Segunda conferencia

 

II. EL CONFLICTO COGNITIVO

 

En educación moral el conflicto cognitivo se basa en la noción de dilema moral. El dilema moral es percibido como «  el útil mas eficaz que sirve a la vez  para determinar el nivel de moralidad de una persona y para provocar el desarrollo moral de esta misma persona »8 .

            El dilema consiste en una historia corta, compleja y abierta, poniendo en escena personajes en una situación problemática. En el dilema, una de las personas es preponderante. Es a partir de su posición en la historia que el dilema es presentado.

 

            Alrededor del analisis de dilemas morales se puede constituir una « comunidad de investigación » que apunta a proponer una solución al dilema. Es gracias al intercambio de ideas en el seno del grupo que aparece progresivamente el hábito de delimitar una problemática en su conjunto, de percibir y de analizar toda complejidad. En efecto, como ya lo subrayaba  Jean Piaget en 1932 :

 

 « no es nada mas que bajo la presión de discusiones y oposiciones que el niño buscará a justificarse a los ojos de los demás y que él así tomará el hábito de mirarse pensar, es decir buscar, por introspección, a disernir incesantemente y buscar los motivos que le guían en las direcciones que el sigue.  Sin confrontación con el pensamiento de otros y el esfuerzo de reflexión que esta confrontación supone, el pensamiento propio jamás llegaría a tomar consciencia de él mismo »9 .

 

Este tipo de discusión en comunidad de investigación entrega la ocasión de descubrir nuevos datos o de hacer un llamado a nuevos argumentos. La discusión pone a ciertos participantes en desequilibrio en relación a sus convicciones iniciales. El enfoque a través de conflictos cognitivos suscita periodos sucesivos de equilibrio y desequilibrio que parecen necesarios al desarrollo del razonamiento tanto lógico como moral.

 

Pero el dilema moral no es solo teórico. En la vida cotidiana vivimos momentos fuertes y acontecimientos importantes. Estos últimos pueden llegar a confirmar o a atropellar los mas profundos de nuestros valores. Pensemos en la pérdida de un empleo, en le pérdida de un ser querido , en el encuentro con personas que nos cuestionan sobre nuestra fortaleza sea través de su comportamiento o a través de sus valores. Tales acontecimientos a menudo implican un periodo de replanteamientos, créan una tensión interior que nos empuja a rever las dimensiones esenciales de nuestra vida y de nuestra preferencia de valores.

 

Tomemos algunos ejemplos encontrados estas últimas semanas en la prensa belga10  a propósito del 11 de septiembre del 2001. Este acontecimiento, según los múltiples  testimonios por este periódico, a modificado profundamente la preferencia de valores de numerosas personas.   

 

 

 

 

 

            Nick 30 años

            Después de los acontecimientos del 11 de septiembre, yo me concentro en aquello que es importante para mi : mi familia, mis amigos y el amor … Cuando ocurre una cosa así, eso te da la  fuerza de  hacer aquello que tu deseas verdaderamente de tu vida

 

 

            Lisa 30 años

            Ahora tu sabes qué cuenta para ti y para quién tu cuentas. Tu dejas verdaderamente entrar la gente en tu vida. Yo me encontraba al inicio de una relación y aquel día me di cuenta que prefería estar con mis amigos, con mi familia antes que con él. Estar allá y ver toda esa gente consolarse, eso cambió mi vida. Nada será igual nunca más.

 

 

Caroline 29 años y Michaël, 29 años

Eramos solteros los dos. Habíamos tomado consciencia de lo que era importante en nuestras vidas y nos focalizamos en ello. Nos encontramos en noviembre donde unos amigos. No estábamos apurados de encontrar a alguien : eso pasó y es todo. No nos sentíamos solos puesto que teníamos muchos amigos. Sin dudas nosotros estábamos preparados para dar lugar a una tal relación.

 

 

III. EL DILEMA MORAL.

 

  1. La teoría del dilema moral.

 

Desde la infancia, en todo momento de la vida, cotidianamente hacemos elecciones. Tomamos desiciones simples a propósito de situaciones que no ponen problemas. A menudo actuamos en funcion de hábitos, de preferencias personales,  de elecciones anteriores. Incluso no se trata de preferencia moral : mas que nada se trata de automatismos de la vida.

 

Ejemplo :

§          ? Iré al cine o al teatro ? Qué espectáculo voy a elegir ?

§          ?Voy a remplazar mi televisión ? Voy a ser fiel a la marca de mi antigua TV ?

§          ?Qué elegir : remplazar mi auto o pasar vacaciones en la montaña ?

 

Sin embargo hay momentos en que nos vemos confrontados a elecciones difíciles, dolorosas. No sabemos cuál desición tomar frente a dos posibilidades que se excluyen mútuamente. Estamos obligados de hacer una preferencia sabiendo que tanto una como la otra opción tiene sus ventajas e inconvenientes. Estamos confrontados a verdaderos dilemas que nos conducen a una cuestión moral por excelencia « ?qué debo hacer ? ». Si el asunto es difícil,  no puede haber respuesta impulsiva. El problema merece reflexión y en fin de cuenta nos remite – conscientemente o no -   a nuestro sistema de valores. Es él quien en definitiva va a orientar nuestra preferencia.

 

 

 

 

 

 

 

?Las elecciones que hacemos en función de nuestros valores, son por tanto justificables racionalmente ? Hay valores mas importantes que otros ? Cómo situarme sabiendo incluso que les valores son extremadamente variables y relativos ?

 

Ejemplos :

§          ?Este niño no deseado lo traeré al mundo ou recurriré al avorto ?

§          ?Frente a la agonía de uno de mis familiares voy a asistir a sus sufrimientos o voy a solicitar un fin diferente de su vida ?

§          ?Voy a romper una relación amorosa antigua para acudir a nuevos horizontes sabiendo que voy a hacer sufrir la persona que yo he amado ?

 

Esto nos conduce a definir el dilema  como siendo una situación problemática que conlleva la dificultad de efectuar una elección, de tomar una decisión. Cuando esta dificultad de elegir se refiere no tanto a hechos ( ?qué marca de auto elegir ?) sinó sobre todo a valores ( ? recurrir a la eutanasia ?),  se trata de un dilema moral.

La toma de posiciones estaría por lo tanto inspirada y motivada por los valores. La teoría del dilema moral supone, en efecto, que hay una relación entre la preferencia de una acción y los valores subyacentes que la motivan. Lo esencial es de hacer consciente esta relación (responsabilidad moral), de legitimizarla (autonomía moral), de hacerla evolucionar  (evolución del juicio moral). 

           

  1. La clarificación de valores.

 

 

Art 2 : La negligencia en los deberes religiosos, la pereza prolongada, la falta habitual de sinceridad, de cortesía o de distinción de comportamiento, el espíritu de insubordinación o el simple rechazo de la obediencia, la inmoralidad en cualquiera de sus formas, las ausencias frecuentes o no justificadass son en cualquier momento situaciones de exclusión.

 

Extracto de un reglamento de un Colegio de Jesuítas en inicio de este siglo.

 

 

Podríamos aventurarnos a enumerar una serie de comportamientos y cualidades que la escuela primaria debe proponerse de suscitar, los cuales ella debe asumir las bases de su desarrollo :

-        La creatibidad

-        La libertad

-        La responsabilidad que resulta de esta liberación, de la promoción y recreación de valores que ello implica

-        El compromiso

-        La disponibilidad

-        La facultad de asumirse.

 

Eduquer pour le monde de demain, 1973. P. 10

 

 

 

 

 

Frente a los problemas educativos, los padres / los educadores ha utilizado diferentes métodos :

-        Dar el ejemplo : « Tu ves como yo trabajo seriamente cuando yo preparo mis cursos. !Tu deberísa inspirarte en mi ejemplo ! »

-        Limitar las preferencias, establecer reglamentos : « Tu no puedes …/ yo te prohibo … »

-        Dramatizar, manipular : « ? Qué van a pensar los vecinos si tu no apruebas tus estudios ? »

-        Hacer un llamado a la moral o a la consciencia : « Es tu deber ir a la escuela y            aprobar ! »                                                                                                     « Piensa en mi que no tuve la suerte de ir a la escuela »

-        Enseñar los dogmas religiosos y culturales : « Eso no se hace » «  La biblia nos enseña que… »

 

Estos diferentes enfoques pueden ser útiles en un momento u otro, pero ello no nos enseñan nada en cuanto a nuestros valores personales (aquello a lo cual nos apegamos, aquello por lo cual tenemos estima). Tales enfoques no nos entregan útiles que nos permitan clarificar nuestros valores.

Es en este sentido que el método de la clarificación de valores puede ayudarnos. El reposa sobre el hecho de que los valores no se enseñan, pero que podemos enseñar un método que permite de descubrir y de crarificar nuestros valores. Es una forma moderna de enfoque socrático (enfoque-Sócrates ), un proceso libre examinista aplicado al dominio ético, que favorece un proceso de desarrollo de valores entre los jóvenes. Se trata de poner en marcha sus facultades de discriminación de valores y no de trasmitirles algunos comportamientos considerados a priori como válidos.

 

            « La clarificación de valores representa una rama de la pedagogía humanista. Ella concierne el proceso de formación de valores – cómo los valores nacen y cómo ellos pueden ser cambiados – en vez del adoctrinamiento de una serie de valores. A través de la clarificación de valores, el estudiante puede desarrollar aptitudes cognitivas, afectivas, activas e interpersonales que favorecen la formación de valores »11 

           

            Las evaluaciones efectuadas en el cuadro de cursos de moral muestran que los jóvenes que están implicados en un proceso de clarificación de valores, en el seno de una comunidad de investigación ; manifiestan una implicación constructiva de su propio desarrollo, una mayor autonomía, una perseverancia mas grande en sus actividades. Ellos manifiestan un gran respeto por los otros, escuchan mas a los demás, se enriquecen con sus experiencias y asumen la responsabilidad de sus actos.

                        Pero, antes de ir mas lejos en lo que se refiere a la definición del método en el plano teórico, conviene experimentarlo a través de una serie de ejercicios. Esto es lo que se propone hacer la segunda parte de este documento. Se trata de exponer las preferencias personales en relación a situaciones teóricas muy diversas. Como lo preconiza  el programa de cursos de moral de la enseñanza de la Comunidad Francesa de Bélgica, se trata aquí de un « entrenamiento » a la toma de decisiones y al análisis de los motivos y consecuencias de ellas.

 

 

 

 

 

  1. Las siete etapas de la clarificación de valores.

 

Un valor, es un principio que orienta nuestra propia vida.

 

SIMON(12), uno de los creadores del método, estima que podemos enseñar a nuestros niños a analizar juiciosanente sus vidas, a hacerles comprender que tienen a veces que tomar una opción entre numerosas decisiones, a examinar las consecuencías de cada una de estas opciones y a escoger teniendo en cuenta todos estos factores. La clarificación de valores permite examinar nuestros propios valores y permite a los alumnos examinar los suyos. Este medio no privilegia ningún valor en particular. Sirve, al contrario para abrir nuestro campo de valores y para dejar a cada uno, la posibilidad de escoger personalmente sus valores.

 

Antes de poder afirmar que tenemos una escala de valores y que la vivimos en nuestras opciones y acciones, debemos primero superar cada una de las siete etapas del proceso de la clarificación de los valores. Cada una de estas etapas representa un índice / un criterio de valor.

Un índice de valor, es una creencia, una opinión, una actitud, un interés, un simple gesto. En síntesis, todo lo que indica que estamos indentificando un valor personal.

 

Es de algún modo el proceso de libre examen aplicado a la problemática de los valores.

 

     

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(12) M. Bebry. La clarification des valeurs : une attitude et des méthodes humanistes au service d’une éducation globale. Revue belge de psychologie et de pédagogie. Tome 41, n°167, 1979.

 

Primer paso:

 

1. Escoger librement

 

Los valores son escogidos libremente por la persona y no bajo la presión de una influencia exterior.

La persona tiene la libertad de examinar diversas posibilidades y hacer una elección entre éstas.

Ella se interroga sobre las diversas facetas de su existencia. Entre otras, ella es sensible a sus experiencias anteriores. Se ha volcado sobre ella misma y a tentado de desprender fuerzas y debilidades de sus experiencias de vida. La persona ha cernido su reacción con los valores dominantes de la sociedad. Ha analizado sus proprias opciones en relación con sus valores dominantes. Se ha preguntando sobre las tensiones que estos valores creean sobre sus valores personales. Ha inventariado las situationes que le hacen jugar al "camaleón". Ha considerado el efecto de este juego sobre su desarollo. Ella ha detectado los valores que lo inspiran y que ella decide libremente de hacer suyos.

 

2. Escoger entre alternativas:

 

Una verdadera elección implica una abanico de opciones. Mientras más ancho sea este abanico, habrá más posibilidades que la persona identifique los valores en  los cuales ella cree verdaderamente. La persona acepta la diversidad de las opciones en el dominio de los valores y analiza los efectos de estas diversas opciones sobre su propio desarollo. Mientras mas deliberadamente y activamente la persona escoja sus valores, más los sentira como fundamentales para su vida.

 

3. Escoger después de haber considerado cuidadosemente las consecuencias de cada alternativa:

 

Una elección impulsiva o irreflexiva no podrá conducir a valores significativos para la vida del sujeto. Es por esto, que éste debe examinar las consecuencias de cada una de las alternativas. La persona ha cernido las consecuencias sobre su estilo de vida y los valores que ella retiene. Reconoce los gestos que son compatibles con sus opciones. Puede nombrar los gestos que rechazará de formular, porque están deviados con respecto a sus opciones. En este contexto, sabe lo que ella acepta y a lo que ella renuncia. La persona se ha cuestionado sobre las consecuencias de sus opciones,  sobre su propia evolucion, examinando, a la vez, las consecuencias que éstas tienen sobre los miembros de su medio inmediato. La persona está sensibilizada para nuevas experiencias, pero utiliza sus valores como cuadro de referencia para comprender e integrar, venido el caso, estas nuevas experiencias con su experiencia personal. Mientras más se anticipan las consecuencias, más la opción es informada, madura e inteligente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Segundo paso: dedicarse

 

4. Querer- estar dedicado a sus opciones.

 

La persona es feliz de las opciones que ella puede formular de manera autónoma y consciente. Ella retiene los valores que encuentra positivos. La persona acepta de someterse a nuevas projectos para arreglar sus problemas, progresar, evolucionar. Pero no acepta negar sus valores cuando estos problemas se presentan. Ella analiza las presiones exteriores y considera aquellos medios que le permiten llegar a reducir los efectos de estas presiones.

 

5 Afirmar sus opciones

 

La persona juega la carta de la transparencia. Sus opciones constituyen una afirmación. Esta lista para proclamar y defender en público sus opciones. Evita de jugar un doble juego. No son por lo tanto considerados como valores las opciones que no osáramos revelar a los otros por que tendríamos vergüenza.

 

Tercer paso: actuar

 

6. Actuar en función de sus opciones

 

La persona, además de afirmar públicamente su apego a sus valores, acepta de participar en actividades que hacen posible la promoción y que favorecen el desarollo de ellos. Acepta de militar directa o indirectamente para favorecer el desarollo de sus valores. Los valores, en efecto, influyen en nuestras acciones. Le consagramos tiempo y energía. El que habla de alguna cosa pero nada realiza, adhiere más bien a una creencia o manifiesta una posición pero no tiene en él un valor que guíe su vida.

 

7. Repetir sus opciones

 

La persona busca vivir su elección de valores, en todo los contextos de su existencia su opcion tiñe sus actividades personales ( familia, hobbies, etc..) y sus actividades profesionales (trabajo, participación en asociaciones, estudios, plan de carrera, etc…). Los valores no influencian el comportamiento de manera ocasional. Ellos tienden a inscribirse como modelos ("patterns") de vida. Hay coherencia al nivel de todos los comportamientos de la persona.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tomemos un ejemplo 14

 

Un joven pretende que el respeto de la naturaleza es para él un valor esencial y declara que sobre el plan político su opción es la ecología. Para que su opción pueda ser considerada como un valor, tendrían que satisfacerse la siguientes condiciones:

 

Escoger libremente

 

1.      No hacer esta elección porque está de moda, porque sus padres están contra, porque sus amigos son atraídos por estas teorías.

 

2.      Estar, por ejemplo, al corriente de las tesis en favor del abandono de la energía nuclear en provecho de energías alternativas es insuficiente. Hay que dominar tambien las tesis en favor de la produccion de energía nuclear.

 

3.      Imaginarse lo que podría llegar a ser el mundo en función de la utilizacion de las diversas fuentes de energía. Para estar realmente preparados hay que consultar a autores representativos de corrientes de pensamiento contradictorios.

 

 

Querer-estar dedicado

 

4.      Amar realmente la naturaleza en lo que ella tiene de bello y de puro. Querer protegerla del hombre y transmitirla intacta a las generaci