SEMINARIO : ILEC - Santiago de
Chile, del 11 al 13 de octubre 2001:
Los valores del laicismo y su transformación en proyectos de acción
concreta.
GRUPO 2
TEMA:
“Educación Moral”
Respetado y
distinguido señor Jorge Carvajal Muñoz, Rector de la Universidad La
República y Presidente del Instituto Laico de Estudios Contemporáneos,
Distinguidas Autoridades de la Universidad La República,
Distinguidos Directivos del Instituto Laico de Estudios Contemporáneos,
Distinguidos Señores y Señoras representantes de las Organizaciones
Laicas,
Distinguidos Señoras y Señores Seminaristas.
Nuestro grupo de trabajo desea comenzar esta conclusión señalando el
importante aporte que significó para los resultados logrados la exposición
del Sr. Michel Bastien, en donde nos narró la experiencia desarrollada en
Bélgica. A partir de esto comenzó nuestra labor, cuestionándonos sobre la
manera de poder adaptar este modelo de la realidad chilena, considerando
las necesidades y requerimientos, pero también, los impedimentos que
podemos encontrar.
Para establecer un orden en la ejecución de los objetivos de este
seminario, establecimos los puntos que nos parecieron más relevantes de
analizar, constituyéndose nuestra pauta de trabajo para la jornada de la
siguiente manera:
1) Diagnóstico de la educación moral de los colegios masónicos.
2) Necesidad de la formación moral-laica.
3) Una visión unificada de la laicidad.
4) Formación de los profesores.
5) Incorporación del tema a la malla curricular.
6) Elaboración de un programa ¿General o específico?.
El análisis y discusión del temario nos llevó a elaborar las conclusiones
que queremos compartir con todos ustedes en esta plenaria.
1º Del diagnóstico
de la educación moral en los colegios masónicos podemos concluir que:
1) No todos los colegios masónicos cuentan con un programa de educación
moral-laica definido.
2) En aquellos colegios en que existe el programa, no entrega plena
satisfacción a las expectativas de la administración laica.
3) Para ejecutar estos programas no existen personas capacitadas, más bien
son dejados al enfoque personal que tenga cada profesor.
4) Generalmente se recurre a él ante situaciones emergentes, por lo que no
existe un seguimiento del programa, ni una evaluación de sus resultados.
2º Debido a la
transformación cultural que muestra sus caras en la globalización,
los avances científicos-tecnológicos, en las formas de convivencia tanto
en el ámbito público como en el privado, en las desigualdades económicas y
sociales, los excesivos afanes de consumir, de tener éxito, etc. Además,
porque la familia ha traspasado al colegio los problemas que no puede
manejar, y aún más, la sociedad impone a los colegios la prevención y
solución de sus problemas, por ejemplo; problemas de la drogadicción, de
la esfera sexual. Por último, porque vemos que existe una desvinculación
entre moral y ética y la vida cotidiana, concluimos que no sólo es
necesario, sino además urgente plantear la necesidad de una formación
moral-laica como desarrollo personal en las áreas afectiva, social y
cognitiva.
Aparece también de la discusión de este punto, la necesidad de que los
colegios masónicos difundan que se entrega una formación valórica, para
lograr establecer la separación entre valores y religión. Mostrar que
mantener una neutralidad en materia religiosa no significa una neutralidad
valorativa y mucho menos una ausencia de valores. En conjunto con esto
promocionar entre su comunidad lo que es el laicismo.
3º Derivado de lo
anterior concluimos que se debe construir una visión unificada de la
laicidad. Al
respecto tenemos las siguientes propuestas:
1) Que trabaje en construir una visión unificada de la laicidad, invitando
a otras organizaciones, por ejemplo la Universidad La República, la
Universidad de Concepción, la Universidad de Chile, el Consejo de Rectores
de Colegios Laicos.
2) Que elabore un documento-guía para promocionar y difundir los
principios del laicismo que puedan utilizar y conocer la comunidad
educativa de los colegios masónicos.
Para estos puntos señalados existen fuentes que pueden servir de base, por
ejemplo; documentos que Chile a suscrito “De la declaración sobre las
responsabilidades de las generaciones actuales para con las generaciones
futuras”, firmada por la UNESCO en octubre de 1997, están el artículo Nº2
que habla de la libertad de expresión; textos internacionales que existen
y que Bélgica utilizó.
4º La formación de
los profesores es
una inquietud que estuvo presente en todo momento en nuestra discusión.
Creemos que, en general, los profesores no tienen la formación teórica, ni
práctica que enfocar esta área. Como esto, nos parece un problema
fundamental en el tema, es que desarrollamos las siguientes propuestas:
1) Debido a la heterogeneidad de las características de las personas que
están actualmente a cargo de esta formación, es necesario elaborar un
perfil del docente en la asignatura de ética y moral laica.
2) Que la Universidad La República considere esta necesidad de formación
profesional, para esto es necesario aclarar los requerimientos
profesionales específicos de los colegios laicos.
3) Entregar capacitación y perfeccionamiento a los profesores, así como
talleres técnicos pedagógico. Todos ellos con un sustento filosóficos que
se debe hacer operativo.
4) Promover la instancia de un intercambio entre profesores belgas y
chilenos.
5º Respecto de la
forma de incluirlo en la malla curricular,
creemos que existe el espacio en el sistema nacional de educación para
implementar la asignatura de ética y moral laica, tanto desde el punto de
vista de los objetivos fundamentales transversales, que tienen un alto
contenido ético-moral. Sin embargo, es necesario buscar la forma de
validar esta asignatura de la misma manera en que son valoradas otras
área, porque la formación del alumno debe ser integral, por lo tanto, no
se puede excluir o dejar optativo una formación moral.
De este punto se desprende la necesidad de una evaluación. Reconocemos que
se debe evaluar para que surja la motivación intrínseca de la nota en el
alumno, por que así está habituado el educando. No obstante, es una
asignatura que puede tener calificación, por que es difícil medir valores.
Que éste sea un tema complejo, no nos parece extraño, y a que análogamente
surge también en los profesores, a raíz de cómo evaluar los objetivos
fundamental transversales. Creemos que esta es también tarea para las
Universidad laicas: la necesidad de implementar capacitación en
estrategias evaluativas, (una que aparece adecuada en esta área es la
evaluación de proceso).
6º La última
interrogante que nos formulamos
fue sobre como debía ser la
elaboración de un programa:
Nuestra conclusión es que se
debe elaborar un programa con lineamientos generales, pero específicos
para cada realidad. Para esto se debe aprovechar lo que existe en algunos
colegios, además de la experiencia del programa que existen en Bélgica.
La idea es que tenga un carácter universal para poder masificarlo, con la
estructura del programa del Ministerio de Educación, con contenidos
mínimos y objetivos fundamentales transversales, y con el espacio para que
cada colegio incluya lo necesario para su propia realidad.
Para la ejecución de lo anteriormente señalado recomendamos generar una
nueva instancia de encuentro.
Terminamos nuestra exposición con una solicitud para el I. L. E. C.: los
participantes de este grupo de trabajo deseamos recibir un informe de las
críticas y de las acciones que ustedes tomen a partir de estas propuestas.
Pensando que ya estamos terminando este año 2001, le damos un carácter de
urgente a esta solicitud y sugerimos hoy mismo poner una fecha determinada
para recibir esta información.
Para finalizar sólo queda agradecer a todos anfitriones organizadores de
este seminario, porque sentimos que fue una oportunidad de crecimiento
profesional y personal, a la Universidad La República por su acogida, a
los expositores por la generosidad de compartir sus experiencias,
especialmente a quien trabajó con nosotros, Michel Bastien, por su
excelente disposición y su guía experta en el trabajo, a Gabriel Sanhueza
porque no sólo entregó calidad y claridad en su traducción, sino también,
interés e iniciativa en el tema... y a todos por escucharnos.