SEMINARIO : ILEC - Santiago de
Chile, del 11 al 13 de octubre 2001:
Los valores del laicismo y su transformación en proyectos de acción
concreta.
Derecho, Familia y Sociedad
Discurso de Ariane
Hassid, Presidenta de Bruselas Laica,
Administradora del CAL
Respetado y distinguido
Señor Jorge Carvajal Muñoz, Rector de la Universidad La Republica y
Presidente del Instituto Laico de Estudios Contemporáneos,
Distinguidas Autoridades de la Universidad La Republica,
Distinguidos Directivos del Instituto Laico de Estudios Contemporáneos,
Distinguido Señores representantes de las Organizaciones Laicas
Distinguidos Señoras y Señores Seminaristas,
Amigos todos,
Me siento muy honrada por su preciosa invitación y les agradezco
muchísimo.
Se me ha pedido presentarles algunos aspectos de la acción social y de las
posiciones que, en materia de política familiar desarrolla en Bélgica, el
movimiento laico.
En el cuadro limitado de esta exposición, es evidente que abordaré solo
ciertos aspectos de esta política social y que me parecen las iniciativas
más significativas. Sin pretender, naturalmente, que las acciones llevadas
a cabo en Bélgica en estos últimos cincuenta años, tengan el valor de
ejemplo y sean, tal cual, reproducibles en Chile o en otra parte.
Corresponde, pues, a las asociaciones laicas chilenas de retirar las
enseñanzas eventuales de lo que constituye nuestra experiencia.
Mi exposición se articula en torno a dos ejes:
-la acción social, y
-la política familiar y la emancipación.
I.- ACCION SOCIAL
El Centro de Acción Laica se ha fijado por objetivo, pensar los
fundamentos de una acción social a través del prisma de los valores
laicos, en equilibrio con las realidades sociales. Se trata de
reflexionar, en tanto que laicos sobre la manera, sobre la metodología que
podríamos utilizar para alcanzar estos objetivos, considerando como
referencia el individuo tomado en su globalidad.
Hay que hacer notar que el movimiento laico ha desarrollado sus acciones
fundadoras especialmente en torno a una concepción filosófica y ética de
los problemas de sociedad . No hace mucho tiempo que nuestro movimiento se
interesa directamente por el problema “social”, cumpliendo diversas
acciones de terreno. Los objetivos del CAL tienden a posicionarse y a
actuar concretamente sobre el devenir de nuestra sociedad. En efecto, se
constata que el acceso a la cultura y a lo que se llama hoy por hoy, una
ciudadanía a parte entera, sólo son posibles cuando son satisfechas las
necesidades primarias del individuo. El deber de la sociedad y del
movimiento laico en su conjunto es, entonces, el de paliar las
desigualdades y de reponer la dignidad del individuo en el centro de
nuestro debate. La satisfacción de las necesidades primarias para toda la
población constituye entonces un pre requisito fundamental.
Estas necesidades primarias no están predeterminadas, sino más bien son
relativas a la demanda de la persona.
Recordémonos que la necesidad por ejemplo de las relaciones sociales es
también primordial. La cuestión, la pregunta, debe ser: “¿Comprendo bien
el sistema de valores de la persona que tengo delante de mí?”
Debemos dejarlo escoger su camino y tomar su proyecto de vida en cuenta.
De este modo la persona es considerada como el sujeto de la intervención y
no como el objeto de ella. Contrariamente a las asociaciones caritativas,
en general de origen religioso, el movimiento laico prefiere interpelar al
Estado, que no asume suficientemente su deber cuando todas las necesidades
primarias no son satisfechas, en lugar de substituirlo. Es por esto que el
CAL se constituye en verdadero interlocutor entre la población y los
servicios públicos. Es en éste sentido que una acción social laica
consiste mejor en atar lazos entre actores, en crear espacios para ayudar
a las gentes a salir de su situación problemática, y no el de realizar una
acción tradicional de asistencia social.
Conforme a este ideal, numerosas asociaciones laicas constitutivas del CAL
así como sus organizaciones regionales, han desarrollado acciones y
servicios tales como:
l.l Restaurante del corazón.
La idea de este tipo de restaurantes del corazón nació en Francia. Su
objetivo principal era el distribuir en invierno, gratuita y
benévolamente, comidas a los mas desfavorecidos.
Una de las secciones regionales del CAL creó en la ciudad de Mons
(Bélgica), en l985, un Resto del Corazón. Este Resto inscribe su acción en
el dominio de la lucha contra la pobreza, y constituye , junto con la
Oficina del Empleo de Bruselas Laica, el hierro de lanza de la laicidad en
su lucha contre la exclusión.
Esta acción se articula principalmente en torno a la ayuda alimenticia,
médica y en vestimentas, ofreciendo además un lugar de expresión.
La experiencia en este dominio nos permite de afirmar que, de lo que más
sufren las personas excluidas, es sobre todo del asilamiento y de la
pérdida progresiva del acceso a la ciudadanía.
La persona excluida deviene rápidamente un “ciudadano de segunda clase”,
un super numerario socio-económico. La falta de medios la separa de la
sociedad. Frecuentemente la asistencia de los servicios sociales la
conduce al servilismo económico y social.
El objetivo general del lugar de expresión es el de permitir , en una
primera instancia, a aquellos que frecuentan el Resto del Corazón, el de
hacerlos de nuevo útiles frente a ellos mismos y a su prójimo, el de que
tengan acceso a los servicios y lugares de cultura, de los cuales se
encontraban excluidos (museos, exposiciones, bibliotecas…), que se
beneficien de la posibilidad de expresarse a través de realizaciones
artísticas (talleres de pintura, fotografía,…).
El servicio Resto del Corazón se inscribe realmente dentro de una política
de educación permanente.
1.2. Oficina del Empleo de Bruselas Laica
Generalidades
Cualesquiera que sean las dificultades sociales, las gestiones de Bruselas
Laica están íntimamente ligadas al bienestar tanto del individuo como al
de la colectividad
El objetivo principal es permitirle al individuo de ganar una plaza
central donde las posibilidades de cambio sean posibles. La contribución
de una estructura externa, como la nuestra, es el de permitir que cada
individuo participe plenamente en la vida social de su ciudad y más
todavía, el de ofrecerles las perspectivas y los útiles que permitan a
cada uno de escoger la vía que más le convenga. Es en ésta perspectiva que
el individuo adquiere y construye las múltiples facetas de su identidad.
Es en esta perspectiva que deseamos participar en la definición de una
sociedad tolerante, democrática y humanista.
Si el empleo constituye un medio de emancipación para una vida social
activa, desgraciadamente un número creciente de personas son excluidas,
momentáneamente o de manera durable, del mercado de trabajo. Y, sin
embargo, la búsqueda de empleo no es la sola búsqueda de identificación
necesaria al bienestar de las personas.
Los servicios de la Oficina del Empleo.
Si los servicios de la Oficina del Empleo están esencialmente ligados al
contexto del empleo, ellos constituyen un campo más vasto: un lugar de
acogida y de escucha, una ayuda a la orientación , guías específicas,
sociales y de inserción profesional, y un sostén moral para las personas
frágiles.
Una de las vías es aquella de la Inserción Socio-profesional (ISP), donde
las personas que ahí se reciben tienen la posibilidad de beneficiarse de
una orientación personalizada, en función de lo que ella quiere como
empleo. Consejos, reorientación, orientación, informaciones diversas sobre
las diferentes categorías de trabajadores, el mercado de trabajo, las
posibilidades de formación, son algunos de los utiles que nosotros
empleamos. Por otra parte, las gestiones sociales pueden ser hechas con
acompañamiento a fin de facilitar el camino de la inserción: búsqueda de
una vivienda social o no, gestiones frente a los organismos relacionados
con la cesantía….
Finalmente una infraestructura se pone gratuitamente a disposición:
teléfono, ordenador, sobres, papel, estampillas, Internet… para que cada
uno pueda buscar un empleo sin apremios financieros.
Una segunda vía es aquella de la removilización de las competencias
personales por intermedio de talleres creativos. Aquellas personas
tratando de reintroducirse en el circuito de la búsqueda del empleo pero
no disponiendo todavía de los recursos necesarios, pueden participar en
los talleres, utilizando como mediador su dimensión creativa. Este medio
inesperado otorga a los participantes, la ocasión de expresarse por una
vía que les permite de regañar la confianza en ellos mismos y en su
búsqueda de empleo.
Un tercer medio es la Búsqueda Activa del Empleo, centrado esencialmente
en las técnicas de investigación pero igualmente en la construcción de
objetivos profesionales coherentes. El establecimiento de balances
personales y profesionales, las técnicas de investigación, son tantos
otros útiles puestos a la disposición de los beneficiarios, a fin de
favorecer la entrada en el circuito de trabajo. Además, los talleres en
grupo permiten de dinamizar la búsqueda de empleo.
Para traducir mejor nuestra concepción que tiende a considerar la persona
en su globalidad, se propone un servicio de mediación de deudas que trata
de evitar que las personas se vean enrolladas en la espiral del
sobreendeudamiento, muy frecuente en Bélgica. Nuestra contribución en este
estadio, se traduce por un arreglo entre los interesados y sin recurrir a
la justicia, y una orientación financiera. En este mismo campo de
preocupaciones, ponemos a disposición de las personas los servicios de
abogados para garantizar peritajes jurídicos adaptados a sus situaciones.
A título de información, he aquí algunos datos estadísticos sobre la
situación de la tasa de cesantía y de empleo en Bélgica, y en Bruselas,
comparada con las medianas europeas.
Comentarios: lazos entre la acción social y la interculturalidad
Si la cesantía afecta invariablemente a todos los individuos, y las
personas que provienen de la inmigración acumulan los obstáculos. Los
niveles de formación, las redes sociales, el acceso a la información, el
origen social, la falta de experiencia profesional, tanto como la
discriminación étnica en la contratación, son factores que explican que la
entrada de poblaciones de origen extranjero sobre el mercado de trabajo
está caracterizada por una cesantía y una fuerte precariedad del empleo.
La acuidad de la problemática de la discriminación étnica a la
contratación, aparece como crucial en Bruselas a la vista del carácter
multicultural de nuestra ciudad-región.
l.3. Interculturalidad y acciones laicas en Bruselas.
La inmigración extranjera en Bélgica comenzó después de la Primera Guerra
Mundial. Las razones de esta situación se ligan, entre otras, a los
llamados que hace Bélgica a la mano de obra extranjera, a los fenómenos de
reagrupamiento familiar, al contexto político democrático, pero también al
pasado colonialista de nuestro país. Además de estos aspectos, Bélgica se
sitúa igualmente en un real cruzamiento de los caminos de Europa.
Sin ser exhaustivos, las poblaciones de origen o de nacionalidad
extranjera las más presentes en Bélgica, son originarias de Italia,
España, Portugal, Grecia, Marruecos, Tunicia, Turquía, África Central y,
desde hace poco, de los países del Este y de los Balcanes. Diferentes
comunidades asiáticas están igualmente presentes.
A título informativo, he aquí algunos datos cifrados y aproximativos, como
lo son todas las estadísticas, que ilustran la situación de la inmigración
en Bélgica y en Bruselas.
Comentarios del cuadro anterior:
Alrededor de un tercio de la población de Bruselas no tiene la
nacionalidad belga. Bruselas concentra sobre su territorio una gran parte
de la población extranjera: Más del 40% de los extranjeros de fuera (f) de
la UE , se sitúan en su seno, mientras que solamente 7,3% de la población
belga se establece ahí.
Después de algunos años, un número cada vez mayor de extranjeros
provenientes de países de fuera de la UE, inician voluntariamente una
gestión de naturalización . La disminución de las naturalizaciones UE se
explicarían por el mejoramiento del estatuto que favorece a los naturales
de otros países de la UE. A la inversa, optando por la nacionalidad belga,
las personas de fuera de la Comunidad pueden obtener una ciudadanía
jurídica y socio-económica completa.
Estas constataciones , subrayan toda la importancia de proponer un trabajo
de sensibilización y de lucha contra los prejuicios de los habitantes
llamados “del país de acogida”.
Bélgica es entonces un país multicultural. Todas estas personas llegadas
de horizontes tan diferentes, son otros tantos fragmentos que componen el
mosaico sociológico belga.
Además de esta situación multicultural, no hay que olvidar que Bélgica
está constituida de dos grandes comunidades lingüísticas diferentes: los
francófonos y los neerlandófonos que por cierto realzan igualmente la
definición multicultural de Bélgica.
Esta realidad sociológica es , a nuestro parecer, de una riqueza
extraordinaria para nuestro país. Multitudes de experiencias de vidas, de
referencias y de ocasiones para reflexionar y discutir de sus propios
esquemas de pensamiento.
Desgraciadamente esta realidad empuja a ciertas personas confrontadas a
diferentes dificultades socio-económicas a traducir esta riqueza como si
fuera una amenaza. Y así encontramos en ello, la eterna teoría del “bouc
émissaire”. Frente a ciertas dificultades sociales, económicas (sobre
todo) o culturales, hay individuos que se protegen designando a otros como
los responsables de todos los males presentes en la sociedad.
Nuestra aproximación es entonces triple:
• Subrayar las riquezas de los encuentros interculturales
• Luchar por sensibilizar a las personas contra los prejuicio
• Luchar contra las actitudes de repudio, de racismo y de xenofobia
A fin de presentarles lo mejor posible nuestras orientaciones de trabajo
teniendo presente el número importante de definiciones de la noción de
“cultura”, yo quisiera plantearles, como primer acto ligado a nuestro
encuentro intercultural, lo que nosotros en Bruselas laica entendemos por
este término de “cultura”
Lo que voy a proponerles no es una definición, sino una concepción de
pertenencia cultural.
En nuestra concepción laica de las relaciones entre los individuos,
estimamos que la dimensión cultural corresponde no a una adición estática
de elementos antropológicos, como lo son los hábitos culinarios, los
rituales de vida o de muerte, etc. sino más bien a una función. La cultura
sería una especie de “grilla de lectura” mantenida por el contexto de las
personas y que estas personas interiorizan cada una a su manera. Esta
grilla de lectura permitiría a los individuos de responder a las
cuestiones que les plantea la existencia y así darles un sentido a sus
vidas.
Por ejemplo: ¿Qué significa ser feliz? ¿Cómo llevar mis relaciones con mis
iguales? ¿ Qué quiere decir estar enfermo, gozar de buena salud….
Según sea la adhesión de las personas a ciertos grupos, las respuestas a
estas cuestiones pueden ser muy diferentes. E incluso al interior de un
mismo grupo cultural, podemos responder a estas cuestiones muy
diferentemente.
Por extensión, expresamos la hipótesis que si hay universalidad, esta
existe en el hecho de poder plantearse las mismas cuestiones . He ahí, de
manera muy breve, el cuadro conceptual que está en la base de nuestra
acción en medio intercultural.
¿Cómo traducir esta concepción en actos?
Ya sea a través de la organización de un intercambio de jóvenes, ya sea la
lucha contra los prejuicios en el seno de las instituciones públicas, la
sensibilización de los actores sociales, para eso nosotros partimos de un
leitmotiv simple y que puede traducirse por la pregunta ¿Cómo, en tanto
que individuo, yo percibo la diferencia del Otro?
Y cuáles son, entonces, mis creencias, mis prejuicios, mis temores cuando
me confronto a la diferencia? La respuesta a esta cuestión constituye el
andamiaje de un trabajo de reflexión y de discusión que se desarrolla,
según nuestra selección metodológica, principalmente en grupo.
Estimamos que la voluntad de cambiar a los otros es totalmente ilusoria y
que las condiciones de una comunicación simétrica y respetuosa, pasa antes
que todo por un mejor conocimiento de uno mismo. Invitamos entonces a las
personas a transmitir sus creencias y a discutir su propio esquema de
pensamiento, cualquiera que sea el origen o la nacionalidad de las
personas.
Se trata de un ejercicio de ciudadanía, de una abertura y de la
responsabilidad de cada uno.
En la práctica nuestras acciones principales son las siguientes:
La sensibilización del personal de los servicios públicos, como por
ejemplo los hospitales, a fin de construir un contexto favorable a la
acogida y a la escucha adaptada para las personas de origen o de
nacionalidad extranjera.
Un servicio de mediación intercultural que tiende, en caso de situaciones
conflictivas, a restablecer el respeto mutuo y una comprensión recíproca.
La organización de cuadros de reflexión: coloquios y conferencias.
El acompañamiento de los jóvenes de origen o de nacionalidad extranjera en
el cuestionamiento que hacen de su identidad, construyendo con ellos
proyectos comunes.
La valorización pública de las competencias, de las creaciones de todos
los ciudadanos en contextos festivos
l.4. Acción laica y
población inmigrante
En Febrero de l999, el CAL de Charleroi abre sus puertas a un grupo de
indocumentados que estaban luchando por el reconocimiento de sus derechos;
la ocupación de sus locales durará 4 meses y conocerá un episodio trágico:
tres personas de origen kurdo inician una huelga de hambre… 26 días de
angustia y de gestión de crisis (intendencia de un gran grupo, control
médico de los huelguistas,…).
En este contexto, el CAL Charleroi se compromete con el combate de
poblaciones inmigrantes, no importándole cual era el estatuto de estas
personas: solicitantes de asilo político, candidatos a refugiados
políticos o clandestinos. Los valores de la laicidad no nos permitían de
diferenciar los fines inmediatos de este público; que su estada sobre el
territorio sea legal o no, los problemas cotidianos permanecen bien reales
y presentes.
En Enero del 2000, el Estado belga lanza una operación (muy limitada) de
regularización. . La Regional de Charleroi será una de las plataformas del
dispositivo puesto en marcha en la ciudad: 6 permanencias sociales
permanecerán sobre la brecha durante 3 semanas, más de 600 entrevistas
serán realizadas y cerca de 200 expedientes finalizados (o sea, casi la
mitad de los expedientes válidos entregados a las autoridades
municipales).
Desde de esta “regularización maratónica”, el CAL Charleroi asegura
permanencias cotidianas especializadas para este publico tan específico,
asegura el seguimiento de los expedientes y desarrolla numerosos proyectos
que tienden a proporcionarle seguridad a esta población: cursos de
alfabetización, reuniones de información, acciones de esclarecimiento de
sus situaciones,…
Una de estas acciones conoce su apogeo en la realización y la difusión de
una película de animación, realizada con los niños del centro local de
albergue para refugiados: “Palabras de Niños” es un testimonio infantil
sobre las vivencias del exilio, un llamado a la tolerancia y a la
solidaridad entre los pueblos.
Hoy día, el CAL Charleroi prosigue sus acciones, presenta a la escena
política sus análisis relativos a los indocumentados y reflexiona
permanentemente sobre las medidas a poner en obra para favorizar la
inserción social de este público inmigrante
1.5. Ayuda social urgente
Bélgica no escapa tampoco a la miseria, y a pesar de tener una de las
protecciones sociales más completas del mundo, junto a los países
escandinavos (seguridad social, indemnizaciones de cesantía, protección de
la salud,…), ciertas capas sociales son también victimas de la exclusión
social debido a toda una especie de causas que no nos corresponde estudiar
aquí ( problemas de sobre endeudamiento, hábitos o dependencia al alcohol
y a los estupefacientes, pérdida del empleo acumulado a otros factores,…).
Los centros urbanos están entonces confrontados a personas “sin domicilio
fijo”(SDF) cuya situación es particularmente dramática en invierno.
Diversas iniciativas caritativas, sobre todo católicas o protestantes,
tratan desde hace tiempo de responder a estas situaciones.
Tradicionalmente, los laicos defienden el punto de vista que la
solidaridad social es una obligación fundamental de los poderes públicos,
quienes deben responder a las situaciones de desamparo por el
reconocimiento concreto de derechos y no por la caridad privada que
fomenta dependencias, sin preocuparse suficientemente de la cuestión de la
dignidad de la persona ayudada.
Entretanto, en el curso de los años 90, apareció en Bruselas un número
creciente de SDF y una incapacidad de los Centros Públicos de Ayuda Social
(CPAS) para hacer frente a la situación. Un pequeño grupo de francmasones
y de laicos, decidieron así, secundar a los poderes públicos mediante una
iniciativa complementaria; organizan un servicio de ayuda social de
urgencia, conjugando algunos medios provenientes de mecenas y de otros
provenientes de los poderes públicos, con la colaboración de personas
benévolas y de colaboradores remunerados.
En algunos meses, este primer centro de ayuda social urgente, debió hacer
frente a pedidos muy importantes y aparece, entonces, con el carácter de
un servicio piloto. Entretanto, los poderes públicos retomaron sus
responsabilidades y prestaciones. De una cierta manera el grupo laico,
originando esta iniciativa, cumplió su misión.
1.6. Ayuda a la juventud en dificultad y política sobre las personas
discapacitadas.
En lo que respecta a la ayuda para la juventud en dificultad y la política
sobre las personas discapacitadas, la Asociación Nacional de las
Comunidades Educativas (ANCE) ,que es una de las principales asociaciones
constitutivas del CAL, es una federación de instituciones y de servicios
laicos que actúan en los dominios de la ayuda a la juventud (20 servicios
residenciales y 30 servicios de ayuda en medio abierto (AMO), así como de
la acogida, la educación y los cuidados para las personas discapacidades,
tanto niños como adultos).
Las comunidades educativas no confesionales que reagrupa la ANCE, tienden
a un mismo ideal humanista. Estas rechazan todo modelo caritativo fundado
sobre la asistencia, la dependencia que implican el riesgo de
infantilización. Cualesquiera que sea la problemática de la persona, es
importante el no ofrecerle soluciones totalmente hechas. Sacar el mejor
partido de las capacidades de cada uno, así como de su medio ambiente,
resulta prioritario para concretizar al máximo los valores de libertad y
de autodeterminación. Se trata, entonces, de presentarles un abanico de
soluciones haciendo abstracción de su opinión personal y precisándole al
niño, al adolescente o al adulto que le pertenece a él, el examinar y
fijar su elección.
Las instituciones miembros de la ANCE deben garantizar el respeto de las
concepciones filosóficas o religiosas de las personas que les son
confiadas, reconociéndoles el derecho a rebelarse. Estas instituciones
tienen como objetivo fundamental el de rehabilitar el placer y de
valorizar la felicidad.
En lo concerniente más particularmente a la ayuda a la juventud, antes de
1980, esta materia era todavía federal (para toda Bélgica); la gran
mayoría de las instituciones de albergue son privadas y tienen lazos bien
estrechos con Caritas Católica.
La ley de protección de la juventud , en vigor a la época (promulgada en
1965), a pesar que fue establecida con intenciones generosas:
• no otorga a la prevención los medios de concretizarse;
• mantiene la confusión entre la intervención judicial y la intervención
social;
• la puesta en marcha de nuevas estructuras, tales como el comité de
protección de la juventud, no fue suficientemente reflexionado y se hizo
sobre el modelo de los servicios sociales de los Tribunales de la Juventud
(frecuentemente se ha dicho y con razón que estos comités eran la ante
cámara del Tribunal);
• las tomas a su cargo que hacen las instituciones, las más frecuentes en
residencial, estigmatizan las familias y producen generaciones de jóvenes
ineptas a ocupar una sitio de actores en la sociedad
En 1980, la Comunidad Francesa (Bruselas-Valonía) hereda las competencias
de la Ayuda a la Juventud y el primer presidente de dicha comunidad
francesa tiene también a su cargo las materias relativas a la Protección
de la Juventud.
Desde su instalación, el presidente Valmy Féaux pone en marcha la reforma
de la ley de 1965, que se convertirá en el decreto de ayuda a la juventud,
promulgado en 1991.
A la época, se creía por todos lados, que no se podía cambiar la sociedad
por decreto. Más en enseguida los más escépticos tuvieron que callarse,
pero veamos el porqué.
Valmy Féaux fue toda su vida un defensor de la educación permanente y de
los valores laicos. Es un humanista preocupado del bienestar de todos,
respetando la libertad de cada uno.
Los puntos más destacados del decreto son los siguientes:
• Los jueces de la Juventud solo estatuyen sobre las situaciones en que
intervienen hechos de delincuencia o de infracción a la ley. Los nuevos
servicios (servicios de ayuda a la juventud) toman a su cargo todas las
otras situaciones;
• La ayuda a los jóvenes se hace, prioritariamente, en su medio ambiente;
• Subsidiaridad de la ayuda: los servicios específicos de ayuda a la
juventud solo intervienen en forma supletiva, es decir después de haberse
solicitado la intervención de los organismos que generalmente se ocupan de
la ayuda social y de haber puesto éstos en condiciones de intervenir.
Esta nueva legislación que precisan los tres grandes principios enunciados
más arriba, las nuevas estructuras puestas en plaza y que cumplen un medio
de escucha y de movilización de la potencialidad de los jóvenes y de las
familias y la mediación con los otros servicios sociales, han conducido a
un nuevo posicionamiento de los útiles de intervención ( alojamiento,
seguimiento en las familias con o sin autorización de éstas, medidas
reparadoras, toma a cargo de situaciones de jóvenes que han abandonado su
escolaridad).
Diez años después se diseñan nuevas perspectivas:
• Otra mirada hacia los jóvenes y sus familias;
• Un mayor respeto de las palabras de los jóvenes;
• Nueva postura de las instancias de justicia;
• Queda un punto por trabajar, es decir, la articulación entre el nuevo
sector de la Ayuda a la Juventud y los otros niveles del poder y de las
otras formas de intervención ( de una manera más precisa, todo gira en
torno al contrato de seguridad).
Como una primera conclusión, podemos decir que el nuevo decreto de Ayuda a
la Juventud y los útiles puestos en plaza para su aplicación, han
permitido reducir el abismo que existe entre los objetivos generales, pero
irrealistas, y la puesta en marcha de medios estructurales, operacionales
y eficientes.
II. LA POLITICA FAMILIAR Y LA EMANCIPACIÓN
2.1- Planificación familiar y interrupción voluntaria del embarazo
Hasta fines de los años 60 toda publicidad partidaria de la contracepción
estaba legalmente prohibida en Bélgica. Por consiguiente, no existía
ninguna política de planificación familiar.
La contracepción, sin ser en si ilegal, estaba reservada solo a ciertos
medios privilegiados. El aborto estaba penalizado. No había ninguna
posibilidad de recurrir al medio médico o hospitalario. Las numerosas
mujeres que estaban confrontadas a situaciones a veces dramáticas de
embarazos no deseados, no tenían otro remedio que recurrir al aborto
clandestino en condiciones deplorables, tanto desde el punto de vista de
la higiene, como de la salud y además, a precios por lo general
prohibitivos, con el riesgo, por lo demás, de fuertes sanciones penales y
sin el menor acompañamiento psicológico.
En los medios masónicos y laicos, surge el ideal de que la emancipación
que conlleva la laicidad pasaba necesariamente por la liberalización de la
mujer y de la pareja ( y en consecuencia también una liberalización del
hombre) respecto de los embarazos no deseados.
La sexualidad es evidentemente una dimensión importante de la vida
afectiva que a su vez esencial para el equilibrio de la persona. Gobernar
su sexualidad y poder escoger los momentos y las condiciones las más
propicias para el nacimiento de un niño, aparecen como un desafío laico de
primera importancia.
Desafiando las prohibiciones legales, el primer Centro europeo de
planificación familiar se creó en Bruselas en 1961 por la voluntad de un
grupo de masones y de militantes laicos entre los cuales se contaban
médicos y juristas. Esta primera asociación: “La familia feliz, Centro
laico de planificación familiar” inspira rápidamente la creación de
numerosos otros centros laicos y, algunos años más tarde, también centros
cristianos o pluralistas.
Al mismo tiempo se inició una campaña de sensibilización política que
condujo en 1973 a la liberalización de la información sobre la
contracepción y veinte años más tarde a la eliminación de la penalización
del aborto.
Pronto los centros de planificación familiar se vieron confrontados a las
demandas de aborto que hacían las mujeres que no habían tenido acceso a
tiempo a prácticas contraceptivas eficaces. En un primer tiempo, los
centros laicos de planificación familiar orientaron esas mujeres en
dificultad hacia centros que efectuaban legalmente interrupciones
voluntarias de embarazos en Holanda. Pero rápidamente, ciertos centros
laicos de planificación familiar estimaron que debían organizar sin tardar
una red médica de centros de interrupción voluntaria de embarazos (IVG) en
el seno mismo de los centros de planificación familiar, en las mejores
condiciones médicas posibles, mediante un acompañamiento psicológico
adecuado, todo fuera del medio hospitalario. Hay que remarcar que esta
política desarrollada entre 1970 y 1990 fue hecha en la ilegalidad y los
médicos que practicaban las interrupciones voluntarias de embarazo
consideraban que su compromiso de médico y de laicos les conducía
naturalmente a esta desobediencia cívica. La detención en enero de 1973
del doctor Willy Peers, ginecólogo de Namur y Jefe Clínico de l’ULB
constituyó un giro en esta problemática.
Sostenidos oficialmente por el Consejo de Administración y las autoridades
académicas de la Universidad Libre de Bruselas (ULB), por el Centro de
Acción Laica, por los movimientos feministas y también por algunas
personalidades católicas, tal como el canónigo de Locht, las
manifestaciones en favor del Dr. Willy Peers, llevaron al Parlamento a
considerar un proyecto de ley para eliminar la penalización del aborto.
La resistencia del Partido Social Cristiano (PSC), miembro indispensable
de los gobiernos sucesivos hasta 1999, multiplicó las maniobras que
retrazaron la aprobación de este proyecto de ley y hubo que esperar hasta
1990 para que la legislación fuese modificada por una mayoría
parlamentaria de recambio, que iban de los partidos “laicos” del Gobierno
hasta los de la oposición parlamentaria. Durante todos estos años, los
centros laicos de planificación familiar no cesaron de trabajar
abiertamente y en conocimiento de la población y de las autoridades
judiciales, respondiendo de manera concreta a los problemas de las mujeres
en dificultades.
Al momento de dictarse la ley que eliminó la penalización del aborto,
Bélgica contaba en todo el país con una treintena de centros extra
hospitalarios que practicaban diariamente las interrupciones voluntarias
de embarazo, especialmente aquellos que dependen de la Universidad Libre
de Bruselas y de su equivalente flamenco : Vrij Universiteit Brussel
(VUB).
No es exagerado decir que en los años anteriores al cambio de la
legislación, la eliminación de hecho de la penalización del aborto entró
en las costumbres del país gracias a estas acciones pioneras, a tal punto
que el aborto clandestino, practicado en las trastiendas por personas no
competentes y sin escrúpulos, fue erradicado mucho antes que la entrada en
vigor de la ley.
Los centros de planificación familiar han igualmente desarrollado
importantes servicios al echar las bases de una política de educación
afectiva y sexual de la cual los poderes públicos no se habían jamás
ocupado hasta entonces.
Así, los centros laicos de planificación familiar fueron los primeros a
desarrollar en Bélgica el concepto de “consejos conyugales” ofreciendo un
espacio de mediación y de búsqueda de soluciones a las parejas en
dificultades.
Los centros de planificación familiar acogiendo rápidamente una
“clientela” de jóvenes, que en un cuadro extra-hospitalario se sentían más
cómodos que en una institución médica tradicional o en el gabinete del
médico del papá o de la mamá, tomaron naturalmente una parte activa en la
información sobre la contracepción de los adolescentes (bastante seguido
en colaboración con los profesores de moral laica). Estos mismos centros
se han visto llevados a tomar en consideración la problemática particular
de la homosexualidad juvenil y de los menos jóvenes, así como la de sus
derechos a la igualdad y al reconocimiento como tales.
Es así como es en el seno del Centro laico de planificación familiar “Amar
en la ULB” que se constituyó en los años 1970 el primer círculo de
estudiantes homosexuales.
Habiendo ya la contracepción entrada en las costumbres y no siendo más las
interrupciones voluntarias de embarazo una “práctica militante” e ilegal,
los centros de planificación han diversificado poco a poco sus
actividades, interesándose en especial a la sexualidad del adulto mayor,
sin por ello dejar de proseguir su trabajo educativo y de servicio.
Se puede observar que las actividades pioneras de estos centros han
devenido poco a poco triviales, y el relevo estando asegurado por los
poderes públicos, la visibilidad laica de estos centros tiende a pararse y
en forma natural, son otros los temas que toman la delantera de la acción
laica.
2.2. La emancipación
La emancipación de la mujer comenzó en Bélgica con el derecho a voto a
partir de 1948.
En el párrafo relativo a la planificación familiar, invocamos el rol del
movimiento laico en la emancipación de la mujer en materia de la
liberalización de la contracepción y de la eliminación de la penalización
del aborto.
Es necesario hacer notar que desde este año, la píldora del día después
puede ser comercializada libremente con prescripción médica.
Pero la emancipación de la mujer pasa también por su derecho al divorcio y
al trabajo.
En tanto que laicos, siempre pregonamos la igualdad de trato y el
principio de “a trabajo igual, salario igual”.
Una nueva legislación “anti acoso” protege actualmente los trabajadores de
los abusos morales o físicos de que pueden ser objeto por parte de un
superior jerárquico, o mismo de un colega.
Emancipación de las minorías sexuales
La laicidad implica la imparcialidad de los poderes públicos y la igualdad
de todos ante la ley cualquiera que sea el sexo, el origen o las
convicciones.
La laicidad ha estado por consiguiente siempre atenta a todas las acciones
que tiendan a hacer desaparecer todas las discriminaciones.
Fue necesario esperar hasta 1974 para obtener la fijación de la mayoría
sexual (16 años) para las relaciones homosexuales, como para las
relaciones heterosexuales.
El concepto vago de “ libertinaje” permite aún injustas inculpaciones de
comportamientos homosexuales que podrían perfectamente competir en la vida
privada de adultos que consienten….
La imposibilidad para las parejas homosexuales de obtener un
reconocimiento oficial de su situación, la prohibición del matrimonio de
homosexuales, la prohibición de la adopción conjunta de un niño por una
pareja homosexual y la imposibilidad para un o una homosexual de legar sus
bienes a su compañero o compañera, a menos que soporte derechos de
sucesión exorbitantes, constituyen entre muchos otros, obstáculos a la
igualdad.
El CAL apoya por lo demás las iniciativas destinadas a asimilar los
derechos de sucesión de los cohabitantes homosexuales o heterosexuales a
los derechos de sucesión de los cónyuges.
El Centro de Acción Laica ha sostenido el proyecto de modificación
legislativa que introduce el contrato de cohabitación legal que constituye
una primera respuesta a la situación discriminatoria de las parejas
homosexuales.
Esta nueva ley entró en vigor en Bélgica el 1º de Enero del 2000.
Actualmente, el Gobierno ha tomado la decisión de introducir un proyecto
de ley permitiendo la adopción de niños por las parejas de homosexuales.
2.3. La eutanasia
Una visión laica de la vida terminal
Tal era el título de nuestro útil de reflexión publicado en 1996, en una
época en el cual tendíamos a abrir el debate sobre la eutanasia. Debate
difícil, sin lugar a dudas, pero absolutamente necesario, a la hora en que
la medicina ha hecho progresos indiscutibles y cuando la esperanza de vida
ha considerablemente aumentado en los países industrializados, y a la hora
igualmente en que las personas mueren de sida o de otras enfermedades
incurables, a veces con dolores incontrolables, más seguido en los
hospitales que en sus domicilios.
La comunidad laica parte del principio que es necesario antes que nada
asegurar el respeto de la autonomía de la persona, de su libertad a
definir ella misma y en total conocimiento de causa, las condiciones de su
existencia y a mantener su dignidad de ser humano, en fin de su soberanía
sobre su propia vida.
No se trata evidentemente de imponerle a nadie reglas, ni proponer
soluciones estereotipadas.
Lejos de constituir actitudes opuestas como algunos los presentan, los
cuidados paliativos y la eutanasia son dos respuestas al sufrimiento de
enfermedades incurables. Sin embargo a la hora actual, para el enfermo que
está afectado de una afección incurable y que se encuentra en la situación
de sufrimiento que la medicina no puede aliviar, el derecho a escoger
libremente la manera de terminar su vida y de obtener una ayuda médica con
este objetivo, no está aún protegido por la ley.
El médico que desearía dar esta ayuda se encuentra bajo la amenaza de
acciones judiciales que podrían impedirle de actuar según su conciencia.
A los ojos de la ley, la eutanasia es un asesinato y la prohibición legal
esta a su vez relacionada con el código de deontología médica.
Desde el 10 de octubre de 1999, se abrió en el Senado el debate sobre la
eliminación de la penalización de la eutanasia.
El 20 de marzo último, una proposición de ley, tendiente a obtener la
supresión de la penalización condicionada de la eutanasia fue aprobada por
las comisiones de Justicia y de Asuntos Sociales del Senado.
Este texto ya ha obtenido el visto bueno del Consejo de Estado que no ve
en él ninguna contradicción con el derecho al respeto a la vida protegido
por el artículo 2 de la Convención europea de Derechos Humanos. El Consejo
de Estado ha remarcado la responsabilidad del legislador de organizar la
coexistencia de concepciones éticas diferentes.
Al igual que Holanda, país que adoptó dicha legislación el 10 de Abril
último, Bélgica podrá pronto conocer un régimen legal por el cual una
persona afectada de una enfermedad incurable y con sufrimientos físicos o
psíquicos insoportables podría obtener este último acto de solidaridad de
parte de un médico sin que éste sea calificado de asesino. Esta
eliminación condicionada de la penalización estaría acompañada de un
sistema de control y de evaluación. Este proyecto tiene igualmente el
mérito de institucionalizar la declaración de voluntad o el testamento de
vida, otro testimonio del progreso al respeto de la autonomía de la
persona, porque en caso de inconciencia irreversible, la declaración
previa y escrita de la persona, sustituiría su falta de expresión para
manifestar su voluntad.
Paralelamente, una reflexión más amplia sobre los problemas éticos del
final de la vida está llevándose a cabo a partir de la definición de los
derechos de los pacientes (derecho del paciente a saber la verdad, a
rechazar un tratamiento, a beneficiar de cuidados paliativos,….)siempre
con la voluntad explícita de respetar la persona humana.
Dos cuestiones mas específicas: el testamento de vida y la donación de
órganos. Siempre en el dominio que concierne a la muerte se presentan
estas dos cuestiones que interesan a los laicos:
• En las penosas condiciones que a menudo proceden un deceso, surge la
cuestión del ensañamiento terapéutico.
• Es posible redactar un testamento de vida que, bien que no tenga valor
legal, permita manifestar claramente las intenciones del enfermo en
relación con la problemática del fin de su vida. Las asociaciones laicas y
la Asociación por el derecho de morir en la dignidad, entregan
informaciones y un documento que permite expresar claramente su voluntad
de no ser mantenido en vida artificialmente o a autorizar la eutanasia
activa o pasiva.
• Desde 1986, una ley se aplica en Bélgica en materia de extracción de
órganos o de tejidos del cuerpo de una persona con vida y con el objeto de
transplantarlos con fines terapéuticos en el cuerpo de otra persona. Ella
está fundada en el principio de “quién no se opone consciente”, y autoriza
la extracción antes del fallecimiento de cualquiera persona, a condición
que ella no haya manifestado su oposición oficialmente en la
Administración Municipal.
2.4. Ceremonias laicas
Ser laico es una elección personal que no impone en ningún caso tal o cual
ceremonia.
Sin embargo, numerosos son aquellos que quieren celebrar un momento
importante de su vida confirmando los valores que les son preciosos. Las
ceremonias laicas responden a este deseo.
Voy a describir brevemente los diferentes tipos de ceremonias que
organizamos.
El apadrinamiento
El apadrinamiento laico es una ceremonia de presentación de un niño a la
Sociedad.
Durante esta ceremonia los padrinos solo toman el compromiso de remplazar
los padres en caso de necesidad, dándole al niño una educación susceptible
de desarrollar en él las cualidades humanas y cívicas que le ayudarán a
convertirse en un ciudadano consciente, libre, responsable y feliz.
Esta promesa tiene por consiguiente una característica esencial: la de ser
un proyecto educativo amplio, abierto, respetando totalmente la libertad
del niño y no tomando, en su nombre, ningún compromiso filosófico
prematuro.
Esta ceremonia se celebra generalmente poco tiempo después del nacimiento.
Ella puede llevarse a cabo en la municipalidad, en una casa de la laicidad
o incluso en locales privados.
Si un representante laico ha sido invitado, presentará el libro de oro a
la firma de los padres y de los padrinos y se les entregará un diploma.
El apadrinamiento puede ser inscrito en la libreta de familia de los
padres, bajo la rúbrica “diversos”.
Fiesta de la juventud laica
La fiesta de la juventud laica está destinada a los niños que, al terminar
la escuela primaria (donde han recibido una formación de moral laica), se
disponen a afrontar la enseñanza secundaria. En todas las épocas, en todas
las latitudes, el paso de la infancia a la adolescencia está marcado de
ritos respondiendo a la necesidad de trasmitir una cultura y principios
morales.
Desde hace tiempo, en nuestro país con tradiciones y estructuras
clericales, los laicos deploraban la ausencia de actos solemnes y festivos
destinados a sus hijos. Así, desde el siglo 19, las sociedades de libres
pensadores y de racionalistas han organizado fiestas locales.
Sin embargo, solamente después de 1964 que las fiestas de la juventud
laica han sido organizadas sistemáticamente en un número creciente de
ciudades, con la participación entusiasta de miles de niños, de sus padres
y de profesores de moral.
Esta fiesta recuerda o evoca, ayudados por la música, películas,
diapositivas, juegos y en un lenguaje claro y emotivo, los valores humanos
enseñados durante los seis años de los cursos de moral. A través de
lecturas, cantos, recitaciones o diversas escenas recreativas, el niño
demuestra que ha ya adquirido un espíritu de tolerancia, de solidaridad,
de justicia y de fraternidad, así como puede recurrir a su sentido
crítico.
El matrimonio
Le matrimonio civil, como está concebido en el código civil, es un
matrimonio laico en el estricto sentido de la palabra. En ciertas
municipalidades, éste ha perdido su profunda significación y está reducido
a un acto administrativo simplificado. Por el contrario otras
municipalidades hacen esfuerzos apreciables para conferir calor humano a
la ceremonia de matrimonio.
Los laicos desean que la ceremonia tenga lugar en la Municipalidad, con
una solemnidad simple y emotiva. Los futuros esposos pueden dirigirse a la
delegación laica para ponerse de acuerdo sobre las modalidades de la
ceremonia (textos y grabaciones de música…..)
Si los esposos desean continuar su matrimonio con fiestas privadas, pueden
dirigirse a las casas de la laicidad. El ayuntamiento pone a su
disposición locales muy bien equipados.
Las bodas de oro
Para festejar los 50 años de matrimonio, las bodas de oro, revisten, como
el apadrinamiento laico, un carácter familial. Pero la celebración de las
bodas de oro hace igualmente a menudo parte de la actividad política de
los representantes municipales.
Los esposos pueden recurrir a los representantes laicos.
Estos disponen en efecto de textos, libros de oro y diplomas.
Si los esposos desean igualmente asegurarse de la presencia de los
concejales comunales, los representantes laicos pueden hacer las gestiones
pertinentes ante la Oficina municipal del Estado Civil.
Funerales
Un combate laico, fue, desde el año 1850, la reivindicación de funerales
civiles. En esta época los ateos eran excluidos de los cementerios que
estaban administrados por los curas los que los consideraban como tierras
sagradas. Por su lado los judíos y los protestantes habían creado su
propio cementerio, pero los libres pensadores pertenecientes a menudo a
familias pluralistas (padres religiosos-hijos ateos, esposo
católico-esposa libre pensadora…) no deseaban evidentemente, crear un
cementerio-ghetto para ellos. En teoría, los entierros civiles estaban
autorizados pero, en la práctica, chocaban con graves dificultades porque
las autoridades religiosas tenían el monopolio del material utilizado para
las inhumaciones y controlaban estrictamente su empleo. A menudo las
tumbas de los ateos eran profanadas. En los cementerios, todos aquellos
que morían fuera de la Iglesia incluidos los niños no bautizados, eran
relegados en el “rincón de los rechazados”. Los cementerios estaban
considerados por los clérigos como una propiedad eclesiástica.
De estas luchas laicas nacieron la reglamentación de los cementerios
públicos creados por los poderes municipales, garantizando así un acceso
igual a todo el mundo.
Una ley estableció en 1971 el carácter público de los cementerios e hizo
de éstos un servicio público a cargo de las municipalidades. Los
principios de base que fundamentan las reglamentaciones existentes reposan
en los artículos de la Constitución relativos a la igualdad y a la no
discriminación, así que en la libertad de manifestar sus opiniones.
Los laicos no desean que discriminaciones, en razón de sus convicciones
filosóficas o religiosas, sean establecidas entre los ciudadanos, incluso
después de su muerte. Crear cementerios privados o partes separadas para
los católicos, los judíos, los protestantes, los musulmanes, los ateos y
los agnósticos o los testigos de Jehová se contrapone con una visión laica
de la sociedad.
En cuanto a las ceremonias funerarias, las empresas de pompas fúnebres se
encargan de todas las formalidades tanto para la inhumación como para la
cremación de los cadáveres. Pero más allá, los laicos pueden acompañar las
ceremonias civiles de un ceremonial y pueden beneficiar del apoyo de las
organizaciones regionales del CAL y/o del Servicio laico de ayuda a las
Personas para su organización.
Conclusiones
Sobrevolando las diferentes materias, tanto a nivel de la acción social
como de la política familiar y de la emancipación y terminando con las
ceremonias laicas, he tratado de explicarles el rol jugado por el
movimiento laico belga a través del tiempo y él que continúa a jugar en la
actualidad. Conforme a nuestro valores laicos, velamos porque nuestras
acciones posesionen la persona en el centro del debate, considerándola en
su globalidad, y ayudándola a que encuentre por si misma las respuestas
adecuadas a sus expectativas.
La tolerancia y la abertura de espíritu nos permiten también comprender
mejor y desde ese momento aceptar su eventual diferencia.
En lo que respecta a las cuestiones de sociedad, el CAL ha sido a menudo
el iniciador y ha servido de aguijón para incitar al Estado a legislar en
el sentido de una libertad más amplia y por la autonomía de las personas.
Si nosotros hemos ganado muchas batallas, el combate está lejos de haberse
terminado; muchas o demasiadas desigualdades e injusticias subsisten
todavía.
Espero que mi exposición
les habrá aportado algunas ideas para llevar a bien vuestras propias
acciones laicas y no dudo que nuestros intercambios actuales y futuros
contribuirán al enriquecimiento de nuestras recíprocas reflexiones.
Un gran agradecimiento por la atención que me han dispensado. Gracias !