SEMINARIO : ILEC - Santiago de Chile, del 11 al 13 de octubre 2001:
Los valores del laicismo y su transformación en proyectos de acción concreta.

Organización y gestión asociadas
Contribución de Philippe Grollet (Jueves 11 octubre 2001)



El « modelo » belga

Evidentemente no es cuestión de presentar la organización de la laicidad en Bélgica como un “modelo”. Primero, porque esta empresa está lejos estar concluía y lejos de ser perfecta ( ¿además podría ser ?) sobretodo porque se ha construido, a lo largo del tiempo, en función de la situación general de este país y de las relaciones de fuerza que se manifiestan, y de la evolución de estas relaciones ...

Esta situación es evidentemente propia de Bélgica y su organización no es, como tal, transferible. Vean ustedes lo que puedan, eventualmente, sacar de eso, lo que puedan retener de esta experiencia particular, lo que podrán adaptar o no.

Por la fuerza de las cosas, mi presentación va a ser parcial y, en ciertos aspectos, muy somera. Sin embargo, es con mucho gusto que contestaré durante el debate a todas las preguntas que esta introducción podría suscitar.

El paso del especulativo al operativo

Las primeras asociaciones laicas han aparecido en Bélgica en el siglo 19. Algunas han visto el día en el medio obrero : como la asociación “La liberación” creada en 1854 en Bruselas; asociación popular consagrada a la organización de los entierros civiles y cuyo objetivo principal era ofrecer, llegando el momento a cada uno de sus miembros, funerales civiles decentes, en una época cuando en Bélgica los cementerios eran el terreno reservado de los curas y los “paganos” estaban consagrado a la “fosa para los perros” ! Estas primeras asociaciones laicas obreras, que adoptaron el “libre pensamiento” como denominador común, muy rápidamente se movilizaron alrededor de otros temas sociales, como el aprendizaje de la escritura para sus miembros y la educación popular. Los archivos muestran que organizaban también actividades recreativas y “ceremonias de paso” alternativas a las ceremonias religiosas (padrinazgo laico en lugar del bautismo; fiestas de la juventud laica en lugar de la “comunión”). Estas ceremonias laicas, apadrinamiento, fiesta de la juventud, reconocimiento conyugal, funerales laicas todavía existen 150 años después. De hecho, la necesidad se hace siempre sentir en algunos de marcar socialmente momentos “fuertes” de la existencia (nacimiento, paso a la adolescencia, principio de la vida en pareja o muerte) Sin tener que pasar por la Iglesia y el cura, la sinagoga, el templo o la mosquea. Pero estas “ceremonias laicas” nunca han sido consideradas como un sacramento de un nuevo tipo : permiten únicamente a las personas que desean un reconocimiento social, adoptar en completa libertad los ritos de paso que les son propuestos y que su situación personal (social o cultural) no permite necesariamente reinventar sin la ayuda de una estructura laica.

Desde el siglo 19, asociaciones laicas han nacido también en Bélgica en los medios económicos acomodados (de origen sobre todo masónico) para ciertos objetivos filantrópicos, sociales y económicos. Pienso en la fundación de la Universidad Libre de Bruselas en 1834, para romper el monopolio de la Universidad clerical de Malinas-Lovaina. Pienso también en la fundación de la liga de la Enseñanza en 1864, que se había dado como objetivo la defensa de la instrucción pública, la promoción de la escuela pública, la enseñanza de las chicas y la emancipación popular por el conocimiento y la educación.

Al fin del siglo 19 y durante toda la primera mitad del siglo 20, las apuestas estrictamente políticas pasaron al primer plano y las viejas asociaciones laicas entraron en letargo. Al fin de los años 60, recuperan sin embargo, su fuerza y vigor.

En diferentes dominios, el de la educación, el de la planificación familiar con vistas a una plenitud de la sexualidad sin trágicas consecuencias ... En los dominios de la asistencia moral a los detenidos o a los pacientes hospitalizados, de la cooperación al desarrollo, en la defensa del curso de moral laica (de la que mi colega Michel Bastien les ha hablado), en la voluntad de ofrecer una ayuda social urgente, despejada de proselitismo religioso o de paternalismo, decenas de asociaciones se han constituido aquí y allá (por todas partes) ...

En el origen de algunas de estas asociaciones, se encuentran masones. Pienso en la ULB, en la Liga de la Enseñanza, en El Pensamiento y los Hombres (que produce en las cadenas radiales públicas, las emisiones de filosofía y de moral laica, una vez por semana y en televisión dos veces por mes), en la Familia Feliz (que fue el primer Centro de planificación familiar), en la Fundación para la asistencia moral de los detenidos y, al lado holandés, al Humanistisch Verbond, etc.

El “catalizador” a menudo los trabajos en logia, que movilizaron ciertos masones de los cuales los más motivados y los más entusiastas consideraron que sobre tal tema, había algo concreto que hacer y que, para ellos, el especulativo debía, en un cierto momento, desembocar en operativo.

Vencer el individualismo

“Solos no podemos nada. Juntos podemos todo”. Eso es profundamente exacto. Pero se debe saber vencer el individualismo. Y se debe saber asociarse, federarse, abrirse a otros que comparten los mismos objetivos sin compartir necesariamente la misma capilla.

Proyectos concretos

Lo que es impresionante, cuando se mira a posteriori la estructuración del movimiento laico en Bélgica, es constatar que estas asociaciones, que se constituyeron a lo largo del tiempo, han “empezado” casi cada vez con un proyecto muy concreto, gracias al compromiso voluntario y benévolo de algunas personas determinadas que actúan por sí mismos. Poco a poco, las asociaciones han conquistado nuevos medios y en particular subvenciones públicas, permitiendo el alquiler de locales, el contrato de personal pagado y calificado, la adquisición del material indispensable, etc. conforme a la afirmación de su credibilidad.

La federación progresiva

Si no es fácil sobrepasar el individualismo de las personas, no es siempre evidente inducir las asociaciones a federarse. La federación de las asociaciones laicas belgas fue una “larga marcha”.

El CAL mismo, fue creado el día siguiente del incendio trágico del gran almacén “L’innovation” donde más de doscientos personas perdieron la vida en Bruselas en 1967 ... Numerosos cuerpos fueron irreconocibles y el homenaje a las víctimas fue pluri-religioso, con la participación de sacerdotes católicos, de pastores protestantes, de rabinos ... Los únicos en ser ignorados y los únicos cuya concepción de vida no era representada fueron los libres pensadores ... Dos años más tarde, los representantes de las asociaciones laicas belgas francófonas se ponían alrededor de una mesa y constituían el CAL, para que existiera por fin una instancia representativa a la cual los poderes públicos pudieran dirigirse para hacer un espacio a la sensibilidad laica y para ser también el portavoz del movimiento laico (belga) por completo.

Decir que el papel federador del CAL fue aceptado en seguida sería muy exagerado. Esta federación ha necesitado mucho tiempo, paciencia y diplomacia. Los laicos a menudo hacen prueba de un independentismo desconfiado y a veces conservadores incluso cuando el ideal de universalismo y de progreso deba animarles a todos !

Con los años, el CAL (en la parte francófona del país) y su homólogo flamenco el UVV han aparecido, poco a poco, como los interlocutores ineludibles de cada debate sobre cuestiones que ponen en causa las relaciones Iglesia – Estado o las concepciones de vida confesionales o no-confesionales. Poco a poco, este reconocimiento se ha afirmado y la omnipresencia del CAL (cada vez que los representantes de los cultos se asocian a los poderes públicos) constituye un útil dique de contención a las tentaciones de la Iglesia Católica dominante (verdadera potencia colonizadora !) para fagocitar el Estado.

En el plano local, el Centro de Acción Laica también ha trabajado por la constitución de asociaciones laicas, en regiones donde faltaban y ha constituido, en cada provincia, un CAL regional que federa, a su vez, las asociaciones laicas locales.

La asamblea general del CAL está así constituida por un pequeño parlamento de 75 representantes de las 26 asociaciones federales (como la Liga de la Enseñanza, el Servicio Laico de ayuda a las personas, la Federación de los Amigos de la Moral Laica, la Federación de las Casa de la Laicidad, el Servicio Laico de Cooperación al Desarrollo, el Centro Laico Audiovisual, etc ...) además de las siete regionales.

Los medios de acción

Los medios de acción se han desarrollado, evidentemente, desde la época heroica. El mecenazgo indispensable a toda nueva acción y el voluntariado (siempre necesario) han debido ser completados por los medios apropiados.

Sin contar las realizaciones muy importantes de las asociaciones constitutivas del CAL, el Centro de Acción Laica mismo fue inducido a desarrollar una actividad considerable en los dominios de la información, de la documentación y en la representación política (lobby).

La información

Mientras que El Pensamiento y los Hombres asegura una presencia laica semanal en radio y bimensual en televisión, el CAL coproduce con el Centro Laico Audiovisual películas video, edita en prensa escrita una revista mensual, Espace de Libertés, así como cortas publicaciones temáticas (tituladas los Outils de Réflexion), libros en edición propia o en coedición, un boletín de conexión gratuito a los 3500 responsables del movimiento, un repertorio de las direcciones y de los servicios, así como un sitio Internet (el más importante sitio laico en lengua francesa : www.laicite.be).

La documentación

Las preguntas que desafían la laicidad son más y más numerosas y conllevan a menudo aspectos muy tecnicos. Esto ha inducido el consejo de administración del CAL a constituir un cierto número de comisiones confiadas a un director que se apoya con laicos comprometidos, quienes, en razón de su formación, de su práctica o de sus responsabilidades profesionales, pueden ser considerados como personas-fuentes de ideas.

Así comisiones han sido constituidas alrededor de los temas siguientes: separación Iglesias-Estado, derechos de los ateos y relaciones con los creyentes, bioética, politica europea ; relaciones internationales ; drogas ; formaciones ; Asistencia moral y servicios laicos, etc.

El trabajo de estas comisiones abiertas a personas que – en su mayoría – no pertenecen a la estructura del CAL, permite reunir una información documentada, poner al día dificuldades y formular proposiciones de posiciones públicas, y hasta proposiciones de leyes.

La representación política – (lobbying)

Siempre es interesante tener bellas y generosas ideas. Hacerlas progresar, es mejor. Hacer progresar las ideas implica en primer lugar un trabajo de explicación, de información y de comunicación ... Pero también un trabajo político.

El CAL siempre ha cuidado de preservar su independencia respecto a todos los partidos. Conlleva en su seno miembros y simpatizadores del Partido socialista, del PRL (liberal), del partido ECOLO y de otras formaciones, evidentemente así como “no-alineados” ... Pero el CAL mantiene relaciones de cooperación con todos los partidos políticos democráticos no-confesionales y está en negociación casi permanente con todos los niveles de poderes sobre los dossieres que interesan especialmente a la laicidad (separación Iglesias-Estado, igualdad de las comunidades confesionales y no-confesionales, cuestiones éticas, depenalización de la eutanasia, etc).

La democracia no se realiza por la operación del Santo Espíritu ... Es el resultado de las acciones ciudadanas que se desarrollan en el seno de los partidos, de los sindicatos y de las organizaciones no-gobernamentales. Sin ONG para defenderla, la laicidad se transformará en un bello sueño de intelectuales.

Las casas de la laicidad

Una necesidad se ha hecho progresivamente sentir en el seno de movimientos laicos en Bélgica durante los años ’80, es la creación de “Casas de la laicidad” que puedan conferir al movimiento y a las asociaciones que lo constituyen una verdadera visibilidad. Hoy, gracias a acuerdos negociados con las municipalidades, existen en Bélgica francofona (Walonia y Bruselas) más de 40 casas de la laicidad y más o menos el mismo número en Flandes.

La Carta de las Casas de la laicidad define muy bién el objetivo y también las condiciones de atribución de la “etiqueta” de la que la Federación de las Casas de la laicidad, asociación constitutiva del CAL, es la garantía.

1. La Casa de la Laicidad es el centro comunitario de todos los que, en un espíritu independiente de toda confesión, adoptan el libre examen como método de pensamiento y de acción y optan por una sociedad más justa, progresista y fraternal, favoreciendo la autonomía y la responsabilidad de los individuos y de las colectividades y el respeto a las diferencias.
La Casa de la Laicidad es el punto de contacto de la comunidad laica en la ciudad. Es el lugar de encuentros, de intercambios, de informaciones y de servicios.
2. La Casa de la Laicidad está abierta al público sin distinción. Este encuentra una información sobre la laicidad en general, sus ideales, su historia y sobre las asociaciones laicas en particular, su objeto, sus actividades, los servicios que proponen, sus direcciones. Para éste efecto, la Casa de la Laicidad es abierta todo el año, a horas regulares. Una permanencia es asegurada por personas calificadas.
Los principales trabajos y publicaciones y el material de difusión del CAL y de las asociaciones afiliadas son compiladas en estos lugares.
3. La situación de la Casa de la Laicidad, la presentación del edificio, su estado, su mantenimiento, la disposición de los locales favorecen la realización del objeto social definido en el articulo 1 de la presenta carta.
4. Las modalidades jurídicas de puesta a disposición del bien garantizan la longevidad del establecimiento, mediante una carga financiera soportable.
5. Todas las asociaciones laicas afiliadas al CAL y que ejercen sus actividades en la localidad pueden, de derecho, tener ahí sus reuniones, en la medida de la disponibilidad de los locales y mediante una participación eventual en los gastos.
6.Todas las asociaciones laicas de la localidad están llamadas a asociarse a la gestión de la Casa y a participar en la asamblea electiva de sus organos directores.
7. La Casa de la Laicidad aporta su concurso a las agrupaciones laicas existentes en la puesta a disposición de servicios comunes susceptibles de favorecer sus actividades específicas.


Del aficionado al profesional – la contribución de los “permanentes”

Entregar servicios a la población, es generoso, pero exige profesionalismo, sino las buenas intenciones pueden conducir a unos resultados opuestos al objetivo buscado. A este respeto, la contribución de los colaboratores permanentes que participan en la estructura laica y a sus servicios como profesionales es indispensable. No es siempre facil articular el trabajo de los voluntarios y él de los permanentes. La coexistencia de voluntarios es, sin embargo, de una gran riqueza para el movimiento laico. Las dificultades (inevitables) de la coexistencia de voluntarios y de los permanentes pueden ser contrarrestada. Necesitan atención, apertura, escucha y también disciplina, para los unos como para los otros.

No “perder su alma”

El gran desafío de la laicidad es darse los medios para avanzar, progresar, ser más útil y por lo tanto, más eficaz ... sin “perder su alma”, es decir sin comprometerse y sin sacrificar sus objetivos o sus ideales a un aumento de medios.

Si, en algunos casos, los servicios laicos pueden tomar la forma de verdaderas empresas (empresas no-mercantiles, pero empresas), los principios esenciales de la laicidad deben ser mantenidos.

Así es importante que las decisiones de natura política, es decir las grandes orientaciones del movimiento y de todas las asociaciones que componen del plano federal al plano local, así como las elecciones estratégicas y las grandes opciones, quedan del resorte exclusivo de asembleas y de consejos de administración, y que estas asembleas y consejos de administración sean exclusivamente compuestos de miembros voluntarios, benevolentes, elegidos para un tiempo determinado y eventualmente revocables por la instancia que les ha elegido. La democracia interna, esencial al movimiento laico, implica también que las instancias representativas (asembleas y consejos) evaluan regularmente las realizaciones de las asociaciones, también si, por seguro, todos los que trabajan en estas de día en día, y especialmente los profesionales, deben disfrutar, en el marco que les es fijado, de la autonomía funcional indispensable.

La estructuración

La estructuración del movimiento laico no es una finalidad en si-mismo. Es un medio. Pero este medio es necesario y indispensable.

Las estructuras internacionales

La estructuración de la laicidad no se detienen las fronteras de un Estado.

Ya desde 1952, el International Humanist Ethical Union (I.H.E.U.) se ha constituido en Utrecht, organización no-gobernamental que ha adquirido el estatuto de observador ante a la ONU. El IHEU conlleva cerca de 100 miembros en un treintena de países, y no todavía en Chile. Sus actividades son desgraciadamente poco visibles.

Sin embargo, pienso que es sobretodo a un nivel continental o subcontinental que una estructuración laica puede revelarse eficaz. Es, en todo caso, el sentimiento que predomina en Europa, donde a la iniciativa del CAL, particularmente, se ha constituido en Bruselas la Federación Humanista Europea (FHE), como ramo europeo del IHEU ... Esta federación europea es el indispensable instrumento de nuestro movimiento ante las instituciones políticas de la Unión europea y del Consejo de Europa, cuyas competencias crecientes conciernen más y más las apuestas de la laicidad.

Algunas pistas ...

No tengo que dar aconsejos, sería estúpido (no conozco suficientemente la situación de la laicidad chilena) y todavía pretencioso ...

Pero puedo imaginar que mañana el ILEC favorezca del Norte al Sur de Chile la creación de asociaciones laicas locales articuladas en algunos objetivos muy concretos y bien definidos y que desarrolle, en sinergía con la Universidad, competencias de opiniones y de proposiciones en diversos dominios que tocan a las apuestas de la laicidad (pienso en la educación, en la ética, en lo social) y que adquiriendo una credibilidad creciente, se vuelva en un interlocutor de los políticos, sin ser ligada a ellos ...

Y que al mismo tiempo, el ILEC, en alianza con otros amigos de otros paises latino-americanos, suscite en el seno del IHEU una rama latinoamericana y que juntos, de una y otra parte del Atlántico, adelantemos, con pequeños pasos, para la defensa y la promoción de nuestros valores comunes.




Philippe Grollet, Santiago de Chile, 11 de Octobre de 2001.